EUSKAL KAZETARIEN ELKARTEA - KAZETARIEN EUSKAL ELKARGOA

ALBISTEAK //

Los 50 de los años 60..., ¡cuando cambió el mundo! (1)



'A partir de aquella década de los años 60 el mundo no ha sido igual. Las conciencias se despertaron para siempre y se abrió el sendero a cualquier tipo de contestación al sistema establecido' (Pedro Balart, autor de 'El día señalado') // 'Los del 60-70 hemos sido hijos de nuestro tiempo y seguido ideas que estaban en el zeitgeist ('el espíritu del tiempo': clima intelectual y cultural de una era); hemos sido la primera generación española desde el Siglo de Oro cuyos intereses coinciden con los de la cultura europea en su misma generación' (Luis Racionero) // 'En la década de los 60, por primera vez en la historia, la juventud estuvo en enorme mayoría sin ocuparse en guerras y lo que quería era intervenir en el camino de su destino cultural, social y político' (Opinión de este periodista)...


Generación dedicada a la familia, el trabajo y los amigos (...)

 


En este artículo y en el del siguiente número de Kazetariak vamos a dedicar nuestros comentarios a la década de los 60, que iniciamos hoy subrayando distintos acontecimientos y que seguiremos con referencias a otros fenómenos como fueron: Mayo del 68 francés; y dos figuras mundiales y lo que representaron en el mundo: John F. Kennedy y El Che Guevara.


Comencemos con nuestra admiración y homenaje a esos matrimonios que crearon toda una escuela de vida y felicidad en su familia durante la década de los años 50-60. El concepto 'Baby Boom' suele aplicarse de forma genérica a la situación que se produce históricamente tras un periodo bélico prolongado, movilizando a la juventud masculina a los frentes de batalla y separándola de sus parejas que quedan en retaguardia.

En España el baby boom fue el periodo de tiempo comprendido entre 1946 y 1964, unos años después de la guerra civil y caracterizado por un incremento notable de la natalidad y también a la reducción de la mortalidad. Hay que reconocerlo así. Este periodista creció y disfrutó junto a otros seis hermanos probablemente debido al catolicismo y la mentalidad de nuestros padres, pero también a la mejora de la sanidad, la asistencia sanitaria y la alimentación de la población, que fueron factores que disminuyeron la mortalidad, y porque también fue un periodo de crecimiento económico y de relativa estabilidad social, tanto en los pueblos como en las ciudades, quizá más en los pueblos, y eso pese a estar bajo la dictadura del General Franco.

Celebrando y felicitando a esas familias tan ejemplares en número y seguramente en felicidad, hay que reconocer que hay épocas en la vida que son más simbólicas, que quedan más gravadas. Desde luego, las más importantes son las de los primeros años que uno vive, aunque no seamos conscientes de ello. Fueron en aquel tiempo (nacidos a mediados de los 40 e incluso poco después) años bomba, que lo pasábamos chachi con nada a cambio: juegos de cuadrilla, canicas, clavos o haciendo corros, con gimnasias muy elementales y - curioseando siempre-. Y eso a pesar de que los sociólogos dicen que uno se da cuenta real de sus años a partir de los quince porque es la edad del pavo. Se empieza a mirar hacia abajo y hacia arriba. Es la época en la que a los que tienen un año menos se les llama enanos. Es la época en la que se comienza a sentir el picor del amor y la necesidad de la estrecha compañía. Es la época de las vivencias a base de descubrimientos y de pruebas o demostraciones vividas en la realidad.


De quince a veinte años (ahora los 17 o 18) se pasa una adolescencia más o menos sufrida, porque  los sentimientos se sienten ya en profundidad y comparativamente. Con los veintiuno (incluso antes) es cuando todos los analistas dicen que se está en los mejores años de la vida. De lo que no estoy de acuerdo (lo importante es el momento en que se hace uno libre e incluso responsable directamente de sus actos) y ni siquiera están de acuerdo los que tienen 21... Ahí hay una década compleja, difícil, de paso a paso, de quedar ya muy establecido con lo que se es y lo que se va a ser en el futuro? En la actualidad, son los 40 los que se celebran tanto o más que ningún otro, y en estos días se habla mucho de los cincuenta, porque son los que tiene el mayo francés, el mayo del 68, aquel del que muchos se alimentaron para seguir otros muchos años más...
    
He leído declaraciones de aquellos que nacieron entonces (un 6,7% de la población), y se dice que su espíritu de lucha heredado del 68 está orientado hacia intereses bien distintos que el de sus padres. Estoy totalmente de acuerdo que la familia, el trabajo y los amigos son las mayores preocupaciones y los mayores logros de la felicidad, de lo que ya no estoy tan seguro es si esa generación de los jovencillos de los sesenta ha sido o no, como se ha asegurado, la generación mejor preparada de la historia. Desde luego, siendo sinceros, si que ha sido una de las que más han disfrutado de avances sociales y culturales, y también una de las más corruptas, todo hay que decirlo...

Juan XXIII, el Papa bueno, y el Concilio Vaticano II
    
En este primero artículo sobre 'Los 50 de los años 60' voy a referirme a dos hechos muy distintos y muy importantes en la década: El Concilio Vaticano II y La primavera de Praga. También dedicaré atención a la literatura, el teatro, el cine y la música, y dejaré para el segundo de los artículos la arquitectura y las artes plásticas, junto al acontecimiento más llamativo y revolucionario, Mayo del 68, y atención especial a dos personajes que, a mi entender, han repercutido de alguna manera en nuestras vidas: Jhon F. Kennedy y el Che Guevara, a la sombre de dos 'revoluciones' bien distinta: l norteamericana y la cubana...

El año 60 comenzaba mundialmente hablando con un precedente en octubre de 1958 al ser elegido pontífice de la Iglesia Católica el antiguo patriarca de Venecia, el Papa Bueno, Juan XXIII (1881-1963), el Papa de mayor carisma y popularidad del siglo XX, con un mérito especial: el haber aceptado el veredicto de los tiempos y convocar a los tres meses de ser nombrado (el 25 de enero de 1959) el Concilio Vaticano II, el vigésimo primer concilio, que me tocó estudiarlo como todos los anteriores en aquel paso previo entre el Bachiller y la Universidad que la llamaban 'Preuniversitario' y que para no equivocarnos aprendimos con reglas mnemotécnicas o de memoria, como esta del nombre bien ordenado de todos los Concilios Ecuménicos: 'nicoecalcoconico latelatelatelate, ¡que lio, lio!'. Es decir, fueron estos los Concilios y por este orden: Nicea. Constantinopla I, Éfeso, Calcedonia, Constantinopla II, Constantinopla III, Nicea II, Constantinopla IV, Lateranense i, Lateranense II, Lateranense III, Lateranense IV, Lyon I, Lyon II, etc, etc. Así hasta el de Trento y los Vaticanos (I y II), veintiuno en total.

 

Juan XXIII abrió el Concilio en 1962 y lo hacía en contraste con la fría acogida de los cardenales y el júbilo de la opinión pública por la esperanza de una renovación de la Iglesia largamente aplazada y asumir posiciones impensables hasta entonces. El concilio se extendió hasta 1965 y se resumió afirmando que 'atendió urgentes tareas pero se quedó corto en otras'.

Nunca olvidaré personalmente las crónicas de José Luis Martín Descalzo (1930-1991), compañero en 'La Gaceta del Norte', crónicas que eran censuradas por un Obispo que vivía prácticamente en el periódico y censuraba no al cronista sino al mismo Papa. Como resultado de sus deliberaciones, la institución eclesiástica mostró una actitud más tolerante y abierta hacia otras confesiones y el deseo de modernizar sus estructuras, hecho que quedó de manifiesto con la recomendación de utilizar las lenguas vernáculas en la liturgia, en sustitución del latín.
    
Recojo el testimonio que nos dejó José Luis Martín Descalzo en la crónica del primer día del Concilio: 'Así es como un once de octubre de 1962, en medio del otoño, para la Iglesia nació una nueva e inesperada primavera. El sol que brilla en las alturas en el momento de escribir estas líneas, el hermoso cielo romano que ha recogido por vez primera bajo su cúpula a 2.500 obispos de todo el mundo, son testigos: la primavera ha venido. La nave del Concilio ha comenzado a bogar'...

Los tanques en la Primavera de la Praga de Kafka

En el siglo XX, en tres ocasiones, la mirada de Europa se posó en Praga, la ciudad que siempre hemos admirado y de la que escribiré en próxima ocasión centrado en su belleza, en la sabiduría de sus habitantes, y en aquel Kafka que sigue paseando por el famoso Puente de Carlos.



En esas tres ocasiones (1939,1948 y 1968) la invasión e imposición del exterior fue lo que provocó la agresión y la lágrima. En 1939 Alemania invadía lo que entonces era Checoslovaquia incumpliendo el Pacto de Munich del año anterior, en el que Hitler pareció conformarse con anexión fronteriza de los Sudetes. En 1948 la capital checa fue el escenario del 'golpe de Praga', preámbulo de la toma de poder por el Partido Comunista y uno de los acontecimientos principales de lo que sería después la 'guerra fría'. Y a mediados de los años 60 se produce en Praga un movimiento de intelectuales, artistas y políticos descontentos con el dominio soviético que empezó a exigir rehabilitaciones y pluralismo, hasta que se aprovechó un congreso de escritores en 1967 para denunciar con claridad la gestión del secretario del partido y presidente de la República, Antonin Novotny y los resabios activistas de su Gobierno. El ansia de libertad había calado en el pueblo y saltó a las calles de la capital adquiriendo forma de plataforma cultural que proponía descentralizar el Estado y proponer en manos de los ciudadanos algunas de sus virtudes políticas.


Según publicaba 'El Semanal' en un suplemento dedicado a El abrazo del siglo XX, 'esos esfuerzos por convencer al Kremlin o a los miembros del Pacto de Varsovia de los supuestos beneficios que representaba el cambio, los temores de una posible revolución liberal en Checoslovaquia terminaron por hacer imposible el cambio, trajeron la conocida como Primavera de Praga'. En agosto de 1968, ante la convocatoria de un congreso-debate, tropas soviéticas, con  refuerzos de Alemania oriental, Polonia y otros países del bloque comunista, entraban en Checoslovaquia con el pretexto de detener la 'contrarrevolución' y sin que el ejército o la población opusieran resistencia. Son arrestados varios miembros reformistas, el congreso prohibido y las calles de Praga ocupadas por aparatosos tanques de los que emergen asustados soldados recibidos con insultos y piedras.

'La Primavera de Praga se había convertido en el destello efímero de un socialismo humano que siempre se tuvo que poner a la cola de los permisos del Kremlin. El 68 de Praga fue también una advertencia seria para el hierro estalinista, que de la mano de la doctrina Breznev creyó posible un nuevo espacio de dependencia en el este de Europa. Una primavera con final de invierno, que sirvió para dividir un poco más a los hermanos comunistas y para avergonzar a los compañeros de viaje del resto del mundo, anunciando al mismo tiempo el desprestigio definitivo de la dictadura de partido'.

En nuestra visita como enviado especial a Praga me encontré con otros tiempos anteriores, como su belleza arquitectónica y la maestría de Franz Kafka (1883-924), ante la que uno se preguntaba: ¿cuánto hay de nosotros en la metamorfosis de este conflictivo, insólito y transformador novelista?; ¿cómo pudo él adelantarse a todos nosotros y afirmar lo inafirmable?... 'La leyenda -escribe Kafka- trata de explicar eso que es inexplicable. Y como proviene de un fondo de verdad, ha de terminar de nuevo en lo inexplicable'...

El boom de la literatura latinoamericano y el poderío del teatro

Al año siguiente del anuncio del Concilio (1959), hubo tres precedentes de máximo interés para la Década de los 60 : el triunfo de la Revolución en Cuba y su impacto tanto en la América Latina como en el tercer mundo en general; el exilio de Dalai Lama en la India y el Premio Nobel de Medicina para Severo Ochoa. Y ya en 1960 se constituía la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), grupo que nos hace la puñeta cuando hay alguna crisis política mundial como ahora... Y enseguida surgió el 'boom' de la literatura latinoamericana (entre el 60 y el 70), cuando las obras de un grupo de novelistas  relativamente joven fueron ampliamente distribuidas en Europa (curiosamente desde editoriales de Cataluña-Barcelona, donde ahora se cuestiona el castellano) y en todo el mundo. El boom está relacionado con los autores Gabriel García Márquez de Colombia, Julio Cortázar de Argentina, Mario Vargas Llosa de Perú y Carlos Fuentes de México, aunque hubo autores anteriores como Onetti, Roa Bastos o Borges. Según Frederick M. Nunn, «los novelistas latinoamericanos se hicieron mundialmente famosos a través de sus escritos y su defensa de la acción política y social, y porque muchos de ellos tuvieron la fortuna de llegar a los mercados y los auditorios de más allá de América Latina a través de la traducción y los viajes y, a veces, a través del exilio y la separación».
 

Con respecto al teatro se incorporan nuevos métodos como el mimo, efectos sonoros e iluminación, y en los contenidos, sin olvidarse de la comedia y del humor, hay una especial admiración por el realismo social e incluso el absurdo. En España (todavía con la presión del régimen franquista) comienza a desvelarse en los escenarios la falta de libertad, la opresión, la injusticia y la nueva sociedad de consumo. En todo caso, se recoge la herencia renovadora de los dramaturgos europeos de la segunda mitad del siglo XX: Bertold Brecht, Antonin Artaud, Grotowski, Beckett y también Ionesco. Autores españoles destacados después de los Jardiel Poncela, Miguel Mihura y Alejandro Casona: Fernando Arrabal, Antonio Gala; Francisco Nieva y Buero Vallejo. Y nacen grupos de teatro independiente, con mucho trabajo y gran éxito como Akelarre en Euskadi, Els Joglars y El Comediants en Cataluña; el TEM (Teatro Estudio de Madrid), Los Goliardos, Tábano y TEI (Teatro Experimental Independiente). Surgen nuevos autores, algunos procedentes del mundo periodístico como David Barbero... y yo mismo, que fui finalista en el Premio de Teatro de San Sebastián durante dos convocatorias pero que nunca llegué a estrenar ninguna obra...

Cine: neorrealismo, nouvelle vague y grandes directores europeos

Pero sin salirnos del baluarte cultural y recordando los años de la guerra fría tras las 'calientes', el cine se convierte para los espectadores occidentales en un arte (se crean los 'cines-forum' y los numerosos Festivales de Cine), y al mismo tiempo el cine se convierte en un divertimento constante. En cuanto a las temáticas, las pantallas son invadidas por una oleada de películas del Oeste y por otras de extraterrestres y de historias fantásticas que van a durar mucho más de diez años, pero sobre todo tendríamos que recordar aquel cine italiano (neorrealismo) y el francés (nouvelle vague) que se hizo nada más concluida la II Guerra Mundial, el italiano, y unos años después el francés, ambos como reacción en la posguerra... Aquel fenómeno tuvo como objetivo mostrar condiciones sociales difíciles, auténticas y humanas, alejándose del estilo histórico y musical que impuso el fascismo.
 

La primera película de la nouvelle vague fue 'Los 400 golpes' (Les quatre cents coups), película  co-escrita y dirigida por François Truffaut en 1959. Y del neorrealismo la primera de todas es considerada 'Roma ciudad abierta' (Roma, città aperta) de Roberto Rossellini, pero el estilo continuó con cineastas tan destacados como Vittorio De Sica con 'Ladrón de bicicletas' (Ladri di biciclette) en 1948 y Luchino Visconti con 'La tierra tiembla' (La terra trema) en 1947. En España surgen directores como Bardem y Berlanga, con tanta inteligencia y personalidad que superan la censura con un extraordinario humor crítico como en 'Bienvenido Mister Marshall' (1953), con guión del primero y dirección del segundo...

Tenemos que reflejar también el cine que disfrutaron generaciones anteriores a la nuestra, como el cine mudo y Charles Chaplin entre otros, que marcaron lo que iba a suponer el séptimo arte en los años 60. El primero que me viene a la mente es el ruso Sergi Eisenstein y su 'El acorazado Potemkim' (1925), pionero del cine-espectáculo, considerada su obra como maestra. Ni tampoco olvidamos tres películas (y habrá alguna más a gusto del lector, sin duda) que subrayaron el éxito de la gran pantalla y lo que iba a suponer para nuestra generación de la posguerra: 'Ciudadano Kane', 'Lo que el viento se llevó' y 'Casablanbca'. Tampoco olvidarnos de esos directores geniales, la mayoría norteamericanos, que están en la mente de todos: Orson Welles, Billy Wilder, Elia Kazan, Alfred Hitchcock, John Ford, Ingmar Bergman (sueco), Milos Forman (checo), Jean Cocteau (francés), Pier Paolo Passolini (italiano), y Carlos Saura, entre otros...

De '2001, Odisea en el espacio' a 'Lawrence de Arabia'

 

Además de las películas citadas, anteriores a los años 60, personalmente recuerdo películas mundiales que reflejaron la nueva etapa en el cine. He elegido cinco: '2001, Odisea en el espacio' (Stanley Kubrich, 1968), 'Lawrence de Arabia' (1962), con imágenes de la Plaza de España de Sevilla, declarada hace unos días la segunda plaza más hermosa del mundo, 'Psicosis' (Alfred Hitchcock, 1960), 'El apartamento (Billy Wilder, 1960) y 'El hombre que mató a Liberty Valamce' (Jhon Ford, 1962)? De las cinco pelícuas voy a recordar algún dato significativo de dos de ellas: '2001 Odisea en el espacio' y 'Lawrence de Arabia'.

En los años 60 la distensión está a la orden del día y, aunque esporádicamente reaparezca la imagen horrible de extraterrestres mezclados con simios, y otros extraterrestre ávidos de carne fresca, llegó el mayor de los aciertos: '2001, Odisea en el espacio' (Stanley Kubrick, 1968) cuando el extraterrestre parece relegado al almacén de los accesorios viejos y se transforma en realismo de futuro, planteando además cuestiones metafísicas tras un derroche de detalles científicos. De '2.001 Una Odisea en el espacio' película basada en un cuento de Arthur C. Clarke, es una cuenta atrás hacia el futuro, un mapa del destino humano, una conquista del infinito, un apasionante drama sobre el hombre que se inicia con  nuestros ancestros prehistóricos andando a cuatro patas para luego, a partir del descubrimiento de las manos, dar un salto milenario hasta la colonización del espacio, incluso alcanzando un astronauta la inmortalidad... Pese a ser una obra maestra, sólo ganó un Oscar por sus efectos especiales.

Otra película grande, hermosa, de aquellos años sesenta fue 'Lawrence de Arabia', que para entonces era ya una fuente de leyendas, que no han hecho más que multiplicarse con los años. Pocos personajes históricos han despertado una fascinación tan profunda como este escritor, arqueólogo, cartógrafo, traductor, fotógrafo y soldado que, durante la I Guerra Mundial, ayudó a las tribus beduinas de la península arábiga a luchar contra los turcos y, posteriormente, a conseguir su independencia. Cuando sólo llevaba unos meses en Arabia, tuvo que ajusticiar a un hombre cumpliendo las leyes de una tribu y comprendió que en el desierto 'la muerte vive en el viento'... La épica toma del puerto de Aqaba por un puñado de beduinos o las salvajes torturas a las que fue sometido cuando los turcos le capturaron en Dara y la espiral de violencia en la que cayó a continuación también forman parte de esta leyenda histórica. A través de testimonios, imágenes de época y también de minuciosas reconstrucciones, este película  -escribe Guillermo Altares- se sumerge en la figura de un hombre atormentado y heroico, mitad británico, mitad beduino, que consiguió unir a las tribus árabes en torno a la figura del príncipe Faysal y que tuvo la lucidez de aplicar la guerra de guerrillas al desierto, donde los combatientes se convierten en fantasmas que surgen de la nada para atacar al enemigo.

Escritores como Graves, W. H. Auden, E. M. Foster y Bernard Shaw o políticos como Winston Churchill analizaron la figura de Lawrence. Lowell Thomas le mitificó en vida a través de un espectáculo basado en imágenes que tomó durante la guerra, que fue visto por más de un millón de personas en el Reino Unido. Sin embargo, Lawrence de Arabia también despertó odios acérrimos en los sectores más conservadores de la sociedad británica. Durante años vivió atormentado porque se consideraba un traidor ya que, en nombre del Reino Unido, hizo promesas a los árabes que no pudo cumplir y fue un defensor a ultranza de su independencia'.

¡Y en esto llegó el rock y el twist; los guateques, los clubs nocturnos... y el jazz!
 

Otro fenómeno de grupo en los años 60 fue el de la música popular, que nos hace recordar los mejores momentos juveniles de nuestra existencia, la audición, el canto, el baile... Nunca olvidaremos aquellos tiempos de guateques con nuevos bailes tan vivos como el rock y el twist, o más serenos como el madison o la recuperación de los valses y los tangos, todos ellos para bailar en la mejor de las compañías o para enloquecerse en las nuevas discotecas y clubs nocturnos? Tengo que confesar que con lo que más disfruté personalmente fue con el twist que te permitía, además de bailar, hacer un buen ejercicio físico y mental, olvidándote de otras cuestiones. El twist fue el primer estilo internacional de baile basado en el rock and roll, donde las parejas no se tocaban mientras bailaban.


Junto a todo ello se recuperó otra música más serena, de escucha y admiración, el jazz, con festivales internacionales en Euskadi, que para este año 2018 estas son las fechas por orden de celebración: Getxo, el número 42, del 4 al 8 de julio; VitoriaGasteiz, también la 42 edición, entre el 17 y el 21 de julio. Y Donostia-San Sebastián, el más veterano, 53 años, del 23 al 29 de julio. Para los tres festivales ya hay entradas y buenas ofertas...

 

Centrándonos en otra música, la más popular, a comienzos de los años 60 llegan al panorama mundial dos grupos que van a revolucionar la vida musical convirtiendo a puro rock lo que otros habían intentado ya hacerlo. Ellos fueron los Beatles y los Rolling Stones. Pero vayamos por partes. Antes de todo fue el rock and roll, un género musical de ritmo marcado, derivado de una mezcla de diversos géneros de música folclórica estadounidense, y popularizado desde los años 1950. El cantante más representativo fue Elvis Presley; su guitarrista más influyente, Chuck Berry; su pianista más importante, Jerry Lee Lewis y sus bandas más representativas, Eddie Cochran, Little Richard, Buddy Holly y Bill Haley and The Comets, entre otros.

A partir de los años 1960 tuvo un importante desarrollo y evolución que se expresó a través de gran cantidad de bandas, de ritmos y de estilos que lo convirtió en un fenómeno cultural y musical que se extendió alrededor del mundo. Consiste en una conjunción rítmica que se cimenta esencialmente sobre la música negra. Su popularización sirvió para que muchos músicos pudiesen expresarse y llegar a difundirse en medios locales y nacionales. Esa es la historia de muchos rockers negros, como el mismo Chuck Berry, quien plasma la realidad social de su entorno en la canción Johnny B. Goode. A partir de los años 1960 cuando decae y deja de ser el ritmo que representaba a los jóvenes rebeldes en los 50, dando paso al género denominado rock o música rock, que marcaría un hito entre la naciente generación joven de los 60.

The Beatles, The Rolling Stones..., los Brincos, los Bravos...

The Beatles fueron una banda de rock que salieron del Liverpool más profundo. Llegaron a formar un grupo  como pocos ha habido en la historia reciente del planeta. De la mano de cuatro muchachos de esta ciudad  se convirtieron en un icono de la música mundial  convirtiéndose en el fenómeno  más destacado e influyente en la historia de la música juvenil del s. xx, creando las mejores canciones que se han escrito en la historia de la música moderna. Sus éxitos fueron muchos y todos ellos de gran calidad. En los primeros momentos de su vida empiezan tocando en el Club Cavern hasta que son descubiertos, adquiriendo a partir de entonces una popularidad que les hizo famosos en todo el mundo. Sus éxitos fueron enormes y tuvieron gran repercusión mediática. Grabaron 12 álbumes de estudio y 2 en vivo. Su último L.P. fue Let it be. En la azotea del edificio Apple filmaron su última actuación. En nuestra mente colectiva quedaron títulos tan geniales que todavía hoy se recuerdan. Algunos de estos temas son: 'Help', 'Michelle', 'Submarino Amarillo', 'Sgto. Peppers', 'Hey Jude', 'Come Together', 'Let it be'? En 1.970 los Beatles se disolvieron.
 

El otro grupo sobresaliente por aquellos años y que todavía hoy colea son The Rolling Stones, cuatro chicos inconformistas... En  1963  a J. Lennon se le preguntó cuánto durarían los imparables Beatles. Respondió que cinco años. Duraron seis. Pero los Rolling sembraron su camino, manipulando los medios, la tensión sexual y su actitud desvergonzada, lo que ha hecho que a través de cinco décadas sean una de las mejores bandas del mundo. Fueron los eternos rivales de los Beatles en popularidad y la antítesis de la banda de Liverpool. Este grupo no alcanza la popularidad hasta que lanza al mercado su 'Satisfaction'  con el que alcanzan la fama internacional. Sus ventas a partir de entonces suben muchos decibelios alcanzando unas ventas de 220 millones de discos, algo que muy pocos grupos han conseguido nunca y colocándose en el puesto nº 4 dentro de los mejores artistas de todos los tiempos. Últimamente han vuelto a resurgir de sus cenizas alguna banda de aquel tiempo pero ningún grupo ha conseguido estar en la brecha como los Stones. Entre sus títulos más significativos destacaré además de los dos mencionados 'Ruby Tuesday', 'Jumpin Jack Flask',  'Brow Sugar' y 'Angie'.

No cabe ninguna duda de que todos los demás grupos han estado influenciados en mayor o menor medida por estos dos conjuntos. Y en cuanto a España el rock llegó tarde y de pasada, fue en la década de los 60, con una parcial apertura política. La juventud empieza a conocer a los diferentes grupos que allende nuestras fronteras ya suenan en la radio y en la televisión de casi todo el mundo. Entre los años 1964 y 1968 surgen los primeros grupos que tratan de imitar a los grupos que triunfaban en sus países respectivos. Son jóvenes con ganas de triunfar y que van a cambiar la vida musical española dando un giro de 180 grados a lo que se venía haciendo. Dos de los conjuntos mas relevantes de la actualidad musical de entonces fueron, sin duda alguna, los Brincos y los Bravos. Los Brincos,  conocidos como los 'Beatles españoles', fueron la mejor formación que conoció la música española en esta década. Comienzan su trayectoria musical con el tema 'Flamenco' que les llevó a lo más alto. En esta canción se emplean por primera vez sonidos flamencos en la historia del rock. Después vinieron 'Borracho', 'Tú me dijiste adiós', 'Mejor', 'Un sorbito de champagne' 'Sola'. Poco a poco se van alejando uno del otro lo que provoca que dos de sus miembros abandonen la formación. El otro gran grupo español de esta década son los Bravos. La voz impactante de su cantante Mike Kennedy y su gran éxito internacional 'Black is Black' les hicieron ganar un puesto dentro de la música española. Esta canción llegó al número dos en el Reino Unido y el cuatro en la lista de las 100 mejores canciones en los Estados Unidos.

También merece la atención Formula V. Fueron un grupo de pop juvenil que consiguieron tener grandes ventas y varios discos de oro debido a su sonido que llegaba a todos los públicos. Se destacaron por componer lo que se dio en llamar 'canción del verano'. Su primer gran éxito fue 'Tengo tu amor' que los lanzó como grupo revolución llegando al número 1 de las listas. Después vinieron 'Cuéntame', 'Cenicienta', 'Eva María' y 'La fiesta de Blas'. Otros grupos de entonces: Los Canarios y Los Sirex.

En cuanto a los cantantes solistas, saltaron a la fama, gracias a Festivales y Concursos, así como la repercusión televisiva, cantantes como Karina, Rafael, Julio Iglesias, Massiel, Rocio Durcal, Nino Bravo...

El fenómeno musical radiofónico, con el navarro Joaquín Luqui de 'líder'
 

Hace unos días fallecía una figura bilbaína de la radio primero y la televisión después, José María Iñigo, al que hace se le hizo recientemente un homenaje junto a otras figuras de la radio. Esta figura indiscutible adquirió la fama gracias a la música y su aplicación y puesta en el oído del oyente, la radio, el medio más caliente y cercano. Pero antes que Iñigo hubo un pamplonica, buen amigo mío en mis primeros años de profesión: Joaquín Luqui Iribarren, navarro de Caparroso (1948-2005) que curiosamente comenzó en aquellos años 60 viejos y caducos medios como 'El Pensamiento Navarro' y 'Radio Requeté', emisora de la Cadena SER de entonces, y ya en ese caso inició su éxito con programas como 'Requeterritmo' y 'Discofilia'. Y en 1969 se trasladó a Madrid para iniciar con 'El Gran Musical' y 'Los 40 principales'... Otros espacios radiofónicos a los que imprimió su particular personalidad fueron JL en FM, Radio show, La ventana o Los Mundos de Luqui.
    
Joaquín se hizo muy popular, famoso, cultivando además una peculiar imagen desaliñada que combinada con su particular timbre de voz lo convirtieron en un personaje entrañable y querido en la escena discográfica española y entre el público en general. Algunas de sus frases como 'Tú y yo lo sabíamos, seguro, será tres, dos o uno' (usada para referirse a un disco que tendría gran éxito), se convirtieron en clásicos en el mundo musical español. En 2005, poco antes de morir por accidente, preparó para Televisión Española La Tierra de las 1.000 Músicas, donde hacía un repaso a la historia musical en España durante los últimos 40 años. El programa se emitió póstumamente, tres meses después de su muerte. Fue  autor del libro Los Beatles que amo...
    
A raíz de la muerte de este genial personaje de la radio, le dediqué un homenaje personal por la amistad que siempre me regaló y por la valía comunicativa que siempre tuvo. Fue un homenaje escrito, que es lo mío, medio poético / medio periodístico, que sirve para terminar este primer capítulo de los 50 de los años 60. De aquel escrito, destaco sólo algunos versos:

La posguerra había engendrado monstruos y hambre / y siendo niños a la cama corríamos para taparnos el coco / Años y años para descubrir y discurrir alguna verdad de la vida. // En tiempos aquellos se guardaban secretos de las verdades / y se nos engañaba diciéndonos que era una edad de la espera. // Había estallado un mundo nuevo: visto en el cine, / en la radio oído y reclamado en el vacío del plato. // Nuestra escuela seguía encerrada de puertas y ventanas / para que no hubiera corriente de fuera / y nos asfixiáramos con el fuego de unas pocas letras repetidas / y cenizas de consignas y dictámenes que decían incuestionables. // Se nos obligaba a esperar y a descubrir / por nuestra cuenta: aprender / a vivir sin vivir / a matar la vida. / Impuestos estábamos a asumir / a sentirnos sentir a nuestra manera.

Nada nos permitía afrontar la realidad. / Todo estaba prohibido. Solo podíamos / asirnos al vendaval que procedía de fuera / porque la música y la imagen se colaba / por los resquicios de las ventanas / y los bajos de las puertas, / y con ellos al movimiento de la imagen / para escapar a otras vidas (lejanas) no contrastadas.

Y en esto  llegó el rock... Heyyyy. / Se cantó el rock; guauuuu / Y ¡Dios creó a la mujer: la Monroe y la Bardot!. / Con ellas, paralelamente, comenzaron a entrar / los aires de Francoise Sagan, de Sartre, / de Becket y de Ionesco. Rossellini nos mostraba / la auténtica calle con cara del realismo / y Atonioni nos deletreaba de la incomunicación / el abecedario de la soledad toda.

Comenzábamos a ver claro que Dios / o la sucesión natural hicieron las nubes / y Elvis las hizo bailar, bailar y vibrar. // No había tiempo para esperar, llegaron seguidores. / Ya no nos valía lo de aquel cochino pasado mundo / cedido guerrero torpe frío heredado por desfilar...

Entonces se incubó la revolución liguera / la de baile discográfico y guatequeril. / El baile reducido y selectivo, el guateque, / que cobra importancia y necesidad. / Aquel intento de evolución sexual y bien mezclado / con emparedados de foie-gras, medias-noches de jamón, / algún canapé o bocadillo, y el refresco adulterado / con y por gotitas de alcohol... Y muchas otras de esperanza, / esperanza útil de ligar o de cua-ligar.

Fueron dos mundos, del rock y del guateque / casi paralelos pero absolutamente distantes. / Y entre uno y otro algo serio había pasado: / conocíamos valores dormidos, acaso perdidos, / como el del amor que fluía de la canción: / 'los novios de mi hermana siempre se declaraban / cuando ella colocaba en la tocata ese rock.

'Ochhh, ¡que rock!'. La vida comenzaba / comenzaba a descubrirse junto al amor y los 40 principales. / La música suponía, de todo eso, su catalizador; / y el cine seguía siendo su impulso estimulador. /Gracias de corazón, rock.


José Manuel Alonso