En ti estamos todas,
pues no somos desconocidas,
cada verdugo que te hiere,
abre en nosotros tu herida.
Maquillas sobre tu rostro,
una flor que renaciera en primavera,
el morado se torna en de improviso
en alas y luz, que escapasen de las sombras.
Como fusión de una canción de verano,
el corazón late en el único sentido,
el ser, una para todas, un dolor compartido.
Dispersos pétalos emprenderán un renacer
donde la raíz será de nuevo esencia fecunda
del hombre y la mujer, cincelando versos
de amor no vivido… ¡Amar hasta que la muerte
nos separe! Fuiste la muerte de féminas confiadas.
El amor todo lo puede, pero hoy una menos nos habla…
Y una más se levanta al grito de; ¡somos todas
almas heridas saliendo de las sombras!…
Mª Angustias Moreno Barrios