Por Isidro Elezgarai.
El verdadero Mundial empieza cuando se apagan los focos.
Celebramos los goles, los títulos y las victorias porque nos unen y nos emocionan.
Pero una sociedad no se mide por las copas que levanta. Esta reflexiva ilustración, del artista Javier Royo para infoLibre.es plantea una metáfora tan clara como urgente: tras celebrar el éxito en el césped, toca ganar el torneo de las vidas dignas.
Con una esforzada alineación del bienestar social
✅️ Portería
Vivienda digna. La primera necesidad de cualquier persona es tener un hogar seguro desde el que construir su vida.
✅️ Defensa

Son los cimientos que sostienen una sociedad fuerte y cohesionada.
– Igualdad real.
– Justicia democrática.
– Sanidad pública con recursos.
– Educación pública de calidad.
✅️ Centro del campo
Es el motor que hace avanzar al país con esfuerzo, honestidad y oportunidades.
– Trabajo digno.
– Cero corrupción.
✅️ Delantera
Son los garantes que impulsan el progreso y protegen la democracia.
– Defensa de la cultura.
– Derechos humanos.
– Libertad de prensa.
✅️ La última línea
Es el Antifascismo. Porque no hay democracia sin el firme compromiso de defender la libertad, la convivencia y los derechos de todas las personas.
Este partido no dura noventa minutos. Lo jugamos todos los días y nos necesita a todos en el campo.
Las victorias colectivas más épicas no llevan trofeo de metal ni medallas de oro, se miden en hospitales bien equipados, aulas abiertas, trabajos bien remunerados y techos seguros sobre nuestras cabezas.
La verdadera copa que merece la pena levantar es la del bien común.
Este es para mi el Mundial que merecería la pena celebrarse siempre.