Por Idoia Gogenola.
Te veo en tu sonrisa de niño,
en ese instante que el tiempo no borra.
Te odio por haberte alejado
justo cuando mi mundo se rompía.
No fui capaz de sujetarte,
no te diste cuenta….
que mi alma rota,
necesitaba piedras
para columpiar infantes,
para mover de nuevo la energía,
esa ….que no mueven solo los amantes.
Siento tu dolor en noches oscuras,
siento que tú sientes
que el mundo se acabó esa tarde.
Tarde de miedo y rabia,
de silencios que aún pesan.
No supe, no quise,
no tuve el valor inmenso
de abrazarte.
Y tú solo pediste un beso,
solo uno…..
pero no fui capaz de concederte ninguno.
Si pudiera volver atrás,
uno y mil besos te daría,
uno por cada instante
en que no supe encontrarte.
Vuelve a mi cuando puedas.
Yo a buscarte no llego.
Vuelve a mi cuando puedas,
aunque sea en un sueño.
Vuelve a mi cuando puedas,
porque te sigo esperando,
porque desde aquella tarde
una pequeña yo, se fue contigo.
Y porque sin ti , hermano,
mi universo duele y se hiela.