Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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Año Internacional del Voluntariado: es tiempo de acción y de feminismo

Por BizkaiaGara, agencia de acción ciudadana, voluntariado y trabajo comunitario de Bizkaia.

Manifestarse contra una injusticia, enseñar el idioma a personas recién llegadas, acompañar a quienes viven en soledad, cuidar el entorno natural, implicarse en la asociación del barrio u organizar las fiestas del pueblo son gestos cotidianos, pero profundamente políticos. Son acciones que sostienen la vida en común, que fortalecen la democracia y que nos recuerdan que el cambio no es una abstracción, es práctica colectiva.

La activación ciudadana no es solo participación, es corresponsabilidad, es construcción de comunidad y es incidencia real en la agenda pública. Lo constatamos en la Jornada “Activación ciudadana e incidencia en la agenda pública”, con la que cerramos el año 2025 en BizkaiaGara. Allí pusimos de relieve cómo la acción colectiva organizada puede transformar marcos normativos y culturales. Ana Abril, coordinadora de Incidencia Política en Cáritas Española, compartió ejemplos concretos: la reforma de la ley de extranjería, la defensa de derechos sociales o las acciones jurídicas impulsadas a nivel estatal y europeo gracias a la movilización ciudadana. Y nos invitó a “organizar políticamente la esperanza”.

Organizar la esperanza implica dotarla de estructura, alianzas y estrategia. Trae consigo también incorporar marcos de justicia que amplíen derechos y cuestionen desigualdades estructurales. En este sentido, integrar el feminismo en la activación ciudadana no es una opción ideológica, sino una apuesta democrática y de calidad institucional. El feminismo aporta una mirada crítica sobre las relaciones de poder, visibiliza los trabajos de cuidados —históricamente invisibilizados— y promueve una participación más equitativa y diversa. Incorporarlo significa diseñar procesos más inclusivos, generar liderazgos corresponsables y asegurar que nadie quede fuera de la toma de decisiones.

Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible

2026 ha sido proclamado por Naciones Unidas como el Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible. Este reconocimiento sitúa al voluntariado como actor clave en la promoción del desarrollo sostenible, la paz y la acción humanitaria en todo el mundo.

En un contexto global donde los valores de solidaridad, cooperación y derechos humanos se ven cuestionados, este Año Internacional es un llamamiento a que sociedad civil, instituciones y sector privado impulsen políticas, inversiones y alianzas que generen entornos favorables para el voluntariado y aceleren la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Desde BizkaiaGara entendemos que este impulso debe incorporar una perspectiva feminista e interseccional. ¿Por qué? Porque el voluntariado no es neutro, se desarrolla en contextos atravesados por desigualdades de género, origen, edad o clase social. Por eso, integrar el feminismo permite:

  • Garantizar una participación equilibrada y diversa en todos los niveles, también en los espacios de liderazgo.
  • Reconocer y redistribuir los cuidados dentro de las organizaciones y proyectos.
  • Diseñar acciones que respondan a necesidades reales, teniendo en cuenta las múltiples vulnerabilidades.
  • Generar culturas organizativas más democráticas, horizontales y transparentes.
  • Conectar la activación ciudadana con la agenda global de igualdad (ODS 5) y con el conjunto de los ODS desde una perspectiva transformadora.

Cada día vemos cómo empresas, universidades y entidades sin ánimo de lucro pueden —y deben— facilitar espacios de participación donde la ciudadanía, y especialmente la juventud, se implique, aprenda y lidere. También constatamos avances institucionales: cada vez más administraciones integran la voz de la ciudadanía en el diseño de políticas públicas. Incorporar la perspectiva feminista en estos procesos fortalece su legitimidad y su impacto.

Como señala Luciano Poyato, presidente de la Plataforma del Voluntariado de España: “Se nos invita a tomar conciencia del compromiso que podemos adquirir para mejorar el mundo”. El voluntariado en el que creemos contribuye a instaurar la justicia y a garantizar la equidad. Y esa equidad requiere mirar las desigualdades de frente y actuar sobre ellas.

Tiempo de acción

El voluntariado conecta personas con causas justas y generaciones con el futuro. Refuerza el tejido social, promueve comunidades sostenibles y resilientes y abre oportunidades para que la juventud participe y tome la palabra.

Pero también es una escuela de ciudadanía crítica. Cuando incorporamos el feminismo como eje transversal, el voluntariado se convierte además en un espacio de aprendizaje democrático: cuestiona privilegios, promueve la corresponsabilidad, visibiliza el valor de los cuidados y fomenta liderazgos colaborativos. No solo transforma entornos; transforma miradas.

En el XXIV Congreso Nacional de Voluntariado celebrado en Navarra, Carlota Roku-Epitié Martínez, joven voluntaria de Cruz Roja, afirmaba que gracias al voluntariado “conectas con muchas personas de forma profunda, lo que me lleva a cambiar yo y a mejorar mi entorno”. Ese cambio personal y colectivo es el núcleo de la transformación social.

Este Año Internacional es, por tanto, una invitación a repensar cómo colaboramos, cómo distribuimos el poder, cómo activamos talento diverso y cómo construimos impacto colectivo desde lo local hacia lo global. Es una oportunidad para fortalecer un ecosistema de participación más justo, igualitario y sostenible.

Desde BizkaiaGara seguimos tejiendo alianzas, probando nuevas formas de hacer y conectando capacidades. Queremos abrir una conversación con quienes deseen imaginar, repensar y construir juntas —desde una mirada inclusiva y feminista— nuevas maneras de participar y transformar nuestro territorio.