Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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Campus Rural: cuando la universidad sale del aula y entra en los pueblos

Por Nekane González

«¿Qué puede aportar un estudiante universitario a un pueblo de apenas unas decenas de habitantes?»

Confieso que esa fue una de las primeras preguntas que me hice, antes de llegar a Castillejo de Robledo para participar en el programa Campus Rural.

Campus Rural nació con un objetivo muy claro: acercar el talento universitario al medio rural y ofrecer a los estudiantes la oportunidad de desarrollar proyectos con un impacto real sobre el territorio. Sobre el papel parece una buena idea; vivirla desde dentro permite comprender que es mucho más que unas prácticas universitarias.

Castillejo de Robledo, un pequeño municipio de la provincia de Soria, se ha convertido durante estas semanas en el escenario donde seis estudiantes de distintas disciplinas compartimos una experiencia difícil de reproducir dentro de una facultad. Arquitectura, Historia, Archivística y Periodismo convivimos con un mismo objetivo: aplicar nuestros conocimientos mientras colaboramos con ayuntamientos, asociaciones, empresas y vecinos.

Como estudiante de Periodismo llegué pensando que mi trabajo consistiría en elaborar un plan de comunicación para un pequeño ayuntamiento. La realidad terminó siendo mucho más amplia.

La universidad nos proporciona los conocimientos y las herramientas necesarias para ejercer nuestra profesión. Campus Rural, en cambio, nos brinda la oportunidad de utilizarlas en situaciones reales. Ya no se trata únicamente de saber cómo se redacta una nota de prensa o cómo se diseña un plan de comunicación; se trata de decidir cuándo hacerlo, a quién dirigirse, qué estrategia seguir y asumir la responsabilidad de que cada decisión puede influir en un proyecto real.

Durante estos primeros días he comprobado cómo la comunicación deja de ser una asignatura para convertirse en una herramienta útil. El trabajo ha pasado por diseñar un plan de comunicación, organizar campañas, cubrir actos institucionales, elaborar fotografías y vídeos, redactar notas de prensa y mantener contacto con medios, asociaciones y empresas. Cada tarea respondía a una necesidad concreta y todas compartían el mismo objetivo: ayudar a que un pequeño municipio pudiera comunicar mejor sus proyectos y llegar a más personas.

Ese espíritu quedó reflejado en el encuentro celebrado esta semana en Castillejo de Robledo, donde estudiantes que realizan sus prácticas en distintos municipios compartimos experiencias junto a representantes de ayuntamientos, asociaciones y empresas colaboradoras. Más allá de las presentaciones, la jornada permitió comprobar cómo disciplinas muy diferentes pueden complementarse para afrontar los retos del medio rural.

Sin embargo, el mayor valor del encuentro no estuvo únicamente en las actividades organizadas, sino en los momentos compartidos. Entre conversaciones, paseos, cafés y una comida en común, fuimos descubriendo cómo cada estudiante estaba afrontando su proyecto, intercambiamos ideas, compartimos contactos y empezamos a imaginar futuras colaboraciones. Fue entonces cuando comprendimos que Campus Rural no solo une a estudiantes y municipios durante unas semanas, sino que también crea una red de personas que probablemente seguirá creciendo mucho después de que terminen las prácticas.

En un momento en el que muchos municipios pequeños buscan nuevas oportunidades para afrontar el reto demográfico, iniciativas como esta demuestran que la universidad también puede convertirse en una herramienta útil para el territorio. Los estudiantes aportamos conocimientos, nuevas ideas y ganas de trabajar. Los pueblos nos ofrecen la posibilidad de asumir responsabilidades reales y comprobar que nuestro trabajo puede tener un impacto directo.

Quizá esa sea la mayor enseñanza de Campus Rural. No consiste únicamente en trasladar estudiantes universitarios a pequeños municipios durante unas semanas, sino en demostrar que el conocimiento también puede viajar, que la universidad puede salir de sus aulas para escuchar, colaborar y construir. Y cuando eso ocurre, ganan los estudiantes, porque descubren una profesión desde dentro; y ganan los pueblos, porque encuentran en la universidad un aliado con el que imaginar y construir nuevas oportunidades de futuro.

Nekane González
Estudiante de Periodismo (UPV/EHU)
Programa Campus Rural 2026