Gabon Danori: Oso eskertuta nago nire ibilbidearen sari honengatik eta, gainera, ex aequo nire arimako lagun Pedro Ibarrarekin.
Dedikazio hori ez zen posible izango, nire familiaren pazientziarik gabe: Maite eta Doltza.
Entiendo que es un reconocimiento a la educación universitaria en valores y pensamiento crítico que pretendimos transmitir a nuestro alumnado; y al columnismo a contracorriente y comprometido ejercido, a lo largo de 5 décadas.
El periodismo y comunicación que defendí en las aulas, reivindicaba contrastar múltiples fuentes, el análisis en profundidad y contexto, facilitar el diálogo social, los principios éticos profesionales de precisión, veracidad, equidad y dignidad; y proyectar la información en un horizonte inspirador de derechos humanos, democracia, diversidad e igualdad.
Nuestra educación fue abierta. Ofrecíamos versiones. De mis clases también salieron periodistas de pensamiento liberal como ha recordado Manu Alvarez hace un momento y que fue de los pocos a los que le interesó la economía. Una alegría. Es un círculo virtuoso de transmisiones que el libre albedrío personal inclina en distintas direcciones. A mi me confirmó en mi rojerío debatir con un magnífico profesor liberal, Fernando de la Puente (“Peseta”) a finales de los 60.
Nuestra Facultad de Ciencias sociales y de la Comunicación ha facilitado que haya un periodismo vasco y una comunicación de calidad. Estamos orgullosos.
En un día de amable alegría como el de hoy permitidme, de todas formas, introducir un punto de reflexión para no dormirnos en los laureles. Tenemos buen periodismo pero un sistema mediático vasco mejorable. En una investigación a punto de publicarse como parte de un libro, sale como resultado un balance crítico de nuestros media, privados y también públicos, porque no hicieron Peace Journalism suficiente y en favor del diálogo en los años duros de violencias. En la actualidad, nuestro sistema mediático más influyente, aún toma prestada, muchas veces, la agenda de los partidos o de intereses diversos, en lugar de configurar una agenda propia a partir de las 5 W.
Hoy, ante las verdades alternativas y medias verdades instaladas en buena parte de las redes, es más necesario que nunca un periodismo que se acerque a ese principio denostado o relativizado que es la verdad, que empieza por la veracidad e integridad de los hechos, y que haga posible la conversación social de versiones sobre anclajes.
Mas allá de las verdades tribales que acaparan el espacio público con bulos, insultos y marcos de parvulario, mi última lección, como educador de la profesión, sería decir: ¡persistid! hasta conformar una esfera pública vasca propia, digna, plural, enraizada y democrática. Es una gran profesión con una gran responsabilidad colectiva en tiempos de plataformas con frames estrechos y conductistas.
Bukatzeko, omenaldi bat hemen kazetaritza gazatarrari, gizadi osoaren aurrean zuen sendotasun eta konpromiso lezioagatik.
Gabon eta mila esker