Por Manoli López Álvarez
Las palabras danzan
silenciosas en la penumbra,
susurran secretos de otros mundos
de aquellos que han vivido en la tinta
y que aún respiran entre líneas.El aroma a la tintura
fragancia de historias anudadas
me envuelve como un abrazo
de viejas aventuras que nunca olvido,
como el eco de risas perdidas
como un llanto que se apaga al amanecer.El roce del papel
un lenguaje sutil
donde los dedos dibujan letras
y cada hoja es un puente,
una caricia en el tiempo
a lo que pudo ser y no fue.Color sepia de recuerdos
murmira la voz de los autores
reyes y reinas de la imaginación
que habitan en cada página
tejiendo realidades en la intangible
despertando emociones latentes.Las palabras,
corazones latentes entre metáforas
se convierten en ríos de sentimientos
que fluyen como agua de manantial
refrescando el alma sedienta
navegando a través de las tormentas.En el silencio de la noche
Manoli López Álvarez
un libro abierto espera,
como un amigo fiel
listo para llevarme
a paisajes invisibles,
donde las almas se encuentran
donde el tiempo se detiene,
y las historias, eternas,
se convierten en luz.