Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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El periodista Pablo González recibe por primera vez la visita de amigos en la cárcel y vuelve a ver a su hijo mayor


Pablo González lleva dos años y tres meses entre rejas
 en una cárcel polaca a la espera de juicio y de que se presenten pruebas contra él. En todo este tiempo, se le ha mantenido en un estado de semincomunicación. Tan solo ha podido relacionarse con el exterior a través de cartas que son controladas por el personal de la prisión y de las visitas puntuales de sus abogados, el cónsul español y algunas muy concretas de familiares cercanos.

En las últimas horas, Oihana Goiriena, madre de los hijos del periodista, ha acudido a la prisión de Radom para realizar la tercera visita en persona que le han permitido las autoridades polacas. Lo ha hecho acompañada del hijo mayor de la pareja.

Esta visita ha durado dos horas y, en todo momento, ha estado supervisada por personal de los servicios secretos polacos. No obstante, Goiriena ha podido constatar que Pablo González se encuentra bien: «El trato recibido fue correcto y Pablo se encuentra bien de salud, de buen ánimo y esperanzado en que, después de dos años y tres meses en prisión provisional, las autoridades polacas terminen por definir los hechos que se le atribuyen para así poder defenderse».

Visita de amigos

Aparte de esta visita familiar, recientemente, las autoridades permitieron la visita de dos amigos cercanos de Pablo González. Este hecho ha generado confianza entre sus allegados, quienes esperan que se regularicen las autorizaciones para visitas y se permita al periodista realizar llamadas telefónicas a sus seres queridos, incluyendo a sus hijos y a su madre.

«Hemos planteado nuestro deseo de verlo de forma regular y esperamos que en breve las autoridades polacas se pronuncien sobre algo tan básico como es el contacto con sus familiares y amigos, además de que sus abogados puedan tener acceso a todo su expediente y no solo a partes muy limitadas del mismo», ha asegurado Goiriena tras visitar a Pablo González en la prisión de Polonia.

El acceso parcial al expediente del caso en todo este tiempo es algo que está dificultando sobremanera la defensa del periodista. De hecho, hace casi tres meses, su abogado, Gonzalo Boye, que pudo visitar personalmente también al periodista en la cárcel, denunció públicamente que había podido tener conocimiento de parte de la investigación pero que se trataba de detalles que debían haber comunicado en los primeros meses de detención de González: «Durante mi visita, además de encontrarme con Pablo y el equipo legal encargado de su defensa, he asistido a una serie de diligencias de investigación que, idealmente, deberían haberse llevado a cabo en 2022, no ahora cuando se cumplirán 2 años desde su detención».

Además, tanto el periodista como su familia han querido trasladar su agradecimiento por el apoyo recibido de muchas personas, subrayando la importancia de este respaldo en su prolongada lucha por los derechos y la libertad de Pablo González.