Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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El pronóstico “aterrador” de Bill Gates sobre la inteligencia artificial en la próxima década

https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/pronostico-aterrador-bill-gates-sobre-inteligencia-artificial-proxima-decada_24619

Para el cofundador de Microsoft no se trata de un simple avance tecnológico, sino de una nueva era que redefine el mundo del trabajo, la educación y la medicina.

Bill Gates es una de las voces autorizadas en todo el mundo para hablar del impacto de la tecnología. Una de sus últimas intervenciones públicas ha sido en el programa de Jimmy Fallon, donde no dudó en afirmar:

“Dentro de diez años, la mayoría de las tareas humanas podrán ser realizadas por inteligencia artificial”.

Bill Gates

Pero detrás de lo que podría parecer una expresión pesimista, en realidad sea trata de una mirada tajante y precisa que valora el progreso sin descuidar las inquietudes por una transformación radical. Para Gates, la IA no es un simple avance tecnológico, sino el siguiente gran paso de la revolución digital que él mismo ayudó a iniciar.

“En el fondo, tu camino al éxito fue más de relaciones que de tecnología”, le dijo Arthur Brooks en una conversación posterior  en Harvard, donde uno de los fundadores de Microsft profundizó en su visión y marcó la diferencia del futuro respecto a su época:

La inteligencia será completamente libre. ¿Qué significa esto? La computación antes era para hacer que las tareas existentes sean más eficientes, pero la IA podrá fundamentalmente redefinir las tareas y delegarlas en personas o máquinas”, dijo.

Más IA, menos expertos

El horizonte que imagina es un mundo con escasez de expertos porque los “médicos brillantes o los maestros extraordinarios” no serán necesarios. En su lugar habrá sistemas automatizados que serán capaces de ofrecer diagnósticos y tutorías hiperpersonalizadas y al alcance de todos.

Así como a partir de los 80, Gates fue uno de los impulsores que permitió que hubiera un ordenador en cada escritorio, su vaticinio es una inteligencia artificial ubicua, gratuita e invisible que afectará a todas las capas del ser humano.

Para Gates, la inteligencia artificial está en un punto de que cambiará la vida tal como la conocemos hasta ahora y que ya está sucediendo en áreas clave como la medicina y la educación:

“Es algo muy profundo y un poco aterrador. Porque está sucediendo muy rápido y no hay un límite. Una de las transformaciones más grandes es en diagnósticos médicos. Con el tiempo, las máquinas probablemente sean superiores a los humanos porque la amplitud de conocimiento para tomar estas decisiones va más allá de la capacidad cognitiva humana”, confesó durante su charla en Harvard.

Luego, añadió: “Este cambio no es de eficacia, sino de equidad. En lugar de reemplazar al doctor lo multiplicará llevándolo a zonas remotas u hospitales colapsados. La escasez de médicos podría convertirse en un problema del pasado”.

Para Gates, el acceso igualitario a los servicios de salud es uno de los ejes principales de su actividad filantrópica. En el sitio web de su Fundación, afirma haber colaborado con 5 millones de niños de países carenciados en la inmunización, la lucha contra la malaria, el HIV y la tuberculosis.  

En un futuro inmediato, Gates también vislumbra cambios en la educación. Imagina tutores digitales que no solo enseñan, sino que también motivan, detectan puntos débiles y personalizan el aprendizaje en tiempo real. Ya no hablamos de pizarras digitales como gran novedad, sino de una pedagogía algorítmica que podría hacer desaparecer la figura del maestro tal y como la conocemos.

Los riesgos de la inteligencia artificial

Sin embargo, no todos comparten el optimismo de Gates. Mustafa Suleyman, CEO de IA en Microsoft y autor del libro The Coming Wave, advierte que estos desarrollos no serán simplemente herramientas para mejorar el trabajo humano, sino sustitutos directos. En su opinión, esta ola tecnológica tendrá un efecto “enormemente desestabilizador” en la fuerza laboral, rediseñando profesiones enteras y provocando una disrupción sin precedentes en casi todas las industrias.

No es que Suleyman sea escéptico de las capacidades de la IA, sino que lo considera una transición a un nuevo modelo deshumanizado donde se requieren menos mano de obra generando una inestabilidad sin precedentes.

Gates, que dedicó décadas a cerrar la brecha digital, hoy reconoce que el verdadero desafío no es el acceso a la tecnología, sino su uso ético. “A veces, cuando empoderas a los humanos, no siempre se dirige en la dirección correcta”. El problema ya no es tener tecnología, sino qué hacemos con ella.

Como en toda gran revolución, el desenlace dependerá de quién tome el timón.