Eduardo Galeano
Me gusta la gente sentipensante,
que no separa la razón del corazón.
Que siente y piensa a la vez.
Sin divorciar la cabeza del cuerpo,
ni la emoción de la razón
Algo sustancial a preservar en el ejercicio de nuestro trabajo es el secreto profesional periodístico.
Se trata del derecho del/de la periodista a no revelar toda la información, o el modo y manera en que ha sido conseguida. Porque? Para que? Para proteger a las fuentes, para protegerse a sí mismo/a y a su ejercicio profesional desde la perspectiva de que el periodismo es un servicio público a la ciudadanía.
El secreto profesional es, sin duda, uno de los derechos “sagrados”, fundamentales para que el/ la periodista ejerza su tarea con total libertad y garantías.
Otro de los recursos habituales desde el comienzo de los tiempos para la buena praxis y para hacernos con todos los matices y claves de la actualidad es el off the record, un pacto de confidencialidad entre un/a periodista y su fuente.
Significa que la información compartida es extraoficial y, por lo tanto, no puede ser publicada ni atribuida a quien la proporciona.
Hace referencia a información que expresamente no debe divulgarse, que se ha obtenido de fuentes confidenciales con una premisa pactada de reserva total.
Los informantes de este proceder y principio periodístico desean permanecer en el anonimato. El off the record es un aporte de datos más para el bagaje de información del periodista. El ejercicio del periodismo se basa en un contrato tácito entre el/la periodista, su medio, los/as lectores/as y las fuentes. Para actuar con rigora y llegar a la hondura de los acontecimientos, abrirnos camino hacia la verdad, la pluralidad de fuentes es imprescindible, básica. En esa relación entre el/la periodista y su fuente, en ocasiones, es necesario recurrir al micrófono cerrado, al off the record. Eso si, el off the record debe ser explícitamente acordado y respetado por las partes.
Cuando nos comprometemos a mantener en forma confidencial (“off the record”) hechos, informaciones u opiniones, la ética periodística nos obliga a no darlos a conocer ni pública ni privadamente, a no compartirlos con persona alguna que pudiera divulgarlos Las fuentes que actúan bajo la «regla de la reserva», no desean ser identificadas, es decir, no quieren que aparezca su nombre directamente. Garantizando la pluralidad y contraste de fuentes, el uso del anonimato no resta peso ni credibilidad a la información aportada, aunque, en estos casos, la confianza en lo publicado recae directamente sobre el/a periodista.Lo cierto es que el off the record es un recurso interesante y necesario en nuestro dia a dia para conseguir que la fuente anónima acceda a revelar información valiosa y trascendental. Desde la Asociación y el Colegio Vasco de Periodistas subrayamos la importancia y función del off the record como un recurso no menor sino de primer orden para enriquecer nuestro bagaje y conocimiento; para dotarnos de datos significativos, relevantes e incluso decisivos a la hora de atrapar la realidad y trasladarla a la opinión pública.
Amaia Goikoetxea Marques
Presidenta y Decana de la Asociación y el Colegio Vasco de Periodistas