Por Isidro Elezgarai.
A pesar de tus dislates, presidente Trump, ególatra generador del caos.
Europa ha sido, durante siglos, el laboratorio donde se han forjado los pilares de la dignidad humana.
De la razón griega al derecho romano, de las raíces cristianas a las revoluciones liberales, hemos defendido una idea esencial: el ser humano es inviolable.
Con imperfecciones, sí, pero Europa es el lugar donde más se protege y defiende la libertad, la igualdad, la justicia y los derechos fundamentales.
Aquí blindamos la dignidad humana, la no discriminación, la igualdad de género, los derechos de las minorías, de las personas mayores, de los niños y de quienes viven con discapacidad.
Aquí entendemos que la educación y la sanidad no son privilegios, sino derechos.
Y mientras tanto, tú, presidente de los Estados Unidos, escribes en tu estrategia nacional tu simpatía hacia fuerzas políticas ultras que sueñan con demoler todo esto.
Pretendes anunciar el fin de nuestra civilización.
Pero Europa ha sobrevivido a imperios, guerras y tiranías mucho más peligrosas que tus discursos.
Estoy convencido de que la ciudadanía estadounidense sabrá enfrentarse a tu deriva autoritaria. La historia coloca a cada uno donde corresponde, y a los que abusan de su poder, les acaba llegando la justicia, tarde o temprano.
Mientras tanto, Gaza envuelta en tu falsa, paz sigue atrapada en el genocidio, los crímenes de guerra, la enfermedad y el hambre provocando una tragedia inadmisible.
Y Ucrania sangra mientras tú te alineas políticamente con un Kremlin cuya agenda erosiona la soberanía y la libertad de todo un pueblo.
Pero la razón prevalece, y el corazón de Europa late más fuerte cuanto mayor es la amenaza.
Porque Europa no se rinde.
Porque nuestros valores no se extinguen.
¡¡¡GORA EUROPA!!!