Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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Euskadi ya gestiona la cárcel de Zubieta, que recibirá presos la tercera semana de junio

El Gobierno central transfirió este lunes la nueva prisión de Gipuzkoa al Ejecutivo vasco, dando inicio a la cuenta atrás para clausurar Martutene.

El Gobierno Vasco recibió este lunes la titularidad de la cárcel de Zubieta como quien recoge las llaves de una casa nueva: con la sensación de que todo está listo, sí, pero también de que aún queda lo más importante, adecuar ese espacio en algo propio donde emprender una nueva vida. Con el edificio ya terminado, pasillos, módulos y celdas esperan como habitaciones aún sin inquilinos. En este caso, el traslado de los algo más de trescientos reclusos que sobrepueblan la vieja prisión de Martutene está previsto para la tercera semana del próximo mes de junio, según ha podido saber este periódico. Se llevará a cabo, por tanto, tan solo unos días antes de que, el miércoles 24, expire el acuerdo de traspaso de la Administración del Estado a la Comunidad Autónoma del País Vasco, tal como establece el Real Decreto 365/2026, de 29 de abril, de modificación de los medios patrimoniales adscritos a las funciones y servicios traspasados por el Gobierno central, publicado este lunes en el Boletín Oficial del Estado.

El traslado de la población reclusa, planificado en principio para completarlo durante una única jornada, será el último viaje de una mudanza que será progresiva desde Martutene al Centro Penitenciario de Gipuzkoa-CP Norte III, como se denomina la futura prisión en el barrio donostiarra de Zubieta. Porque antes de que lleguen los presos en esa tercera semana de junio, el Departamento de Justicia y Derechos Humanos prevé realizar alguna obra menor de adecuación para poner en marcha todos los sistemas e instalaciones necesarias para su inauguración y puesta en marcha definitiva.

Asimismo, el futuro correccional se irá dotando paulatinamente de funcionarios para que se vayan familiarizando con los entresijos del edificio a estrenar, antes del traslado de los reclusos. Se trata de una construcción muy diferente al obsoleto presidio inaugurado en 1948 tras el cierre de la prisión de Ondarreta, que será demolido con la previsión de construir unas 400 viviendas de protección oficial (VPO) en el solar liberado junto al río Urumea.

El traspaso de la titularidad efectuado este lunes y aprobado por el Consejo de Ministros del Gobierno central el pasado 28 de abril mediante real decreto tras la finalización de las obras, era el último trámite pendiente para que el Gobierno Vasco -que asumió la transferencia penitenciaria en octubre de 2021- pueda operar plenamente la infraestructura.

Seis módulos residenciales

El penal de Zubieta, con más de 30.000 metros cuadrados construidos, afronta así la recta final para su entrada en funcionamiento. Lo hará con casi tres años de retraso sobre los planes iniciales barajados cuando hace justo cinco años, en mayo de 2021, comenzó su construcción con una previsión de ejecución de 22 meses. Es decir, la nueva penitenciaría debería haber estado finalizada para la primavera de 2023, con el fin de haber realizado el traslado de los presos a lo largo de ese año.

El retraso habrá merecido la pena para la población reclusa, ya que el futuro presidio mejorará de manera significativa sus condiciones vitales entre rejas. Gozarán de espacios más amplios y modernos, zonas verdes y ajardinadas o instalaciones deportivas como un campo de Fútbol 7. Como detalle, dispondrán de duchas individuales en lugar de comunitarias.

En el día a día, los reos no compartirán un espacio común como sucede en Martutene, sino que serán distribuidos en seis módulos residenciales -uno de ellos reservado para mujeres- diferentes y estancos, cada uno con sus servicios asistenciales. Esos seis módulos reunirán un total de 234 celdas, un Centro de Inserción Social (CIS) para internos en tercer grado de 50 habitaciones, más 58 celdas complementarias (36 de ingresos, 7 de régimen disciplinario y 15 camas para personas de movilidad reducida en Enfermería, según detalla el proyecto llevado a cabo. Está contemplado la posibilidad de acoger entre sus muros a más de 500 reclusos, el doble de los que actualmente cumplen condena en Martutene: 230 en régimen interno y otros 109 con salidas al exterior, según precisó el Gobierno Vasco el pasado febrero, cuando anunció que el nuevo penal se abriría «entre mayo y junio».

El vetusto presidio, sin embargo, ha llegado a albergar más de 400 reclusos, lo que obligaba a que en las celdas llegaran a convivir tres o cuatro personas. Ahora no deberían juntarse más de dos presos por ‘chabolo’, que además serán más amplios: unos 13 metros cuadrados por los entre 8 y 10 metros cuadrados de las dependencias actuales.

El real decreto que recoge el acuerdo para el traspaso de la titularidad de la cárcel de Zubieta al Gobierno Vasco dejará sin efecto casi simultáneo la cesión temporal de la de Martutene, que retornará al Estado el miércoles 24 de junio, una semana después del desalojo de los presos.

400 viviendas

Según desveló el Gobierno Vasco en febrero, en los terrenos liberados junto al Urumea prevé levantar 400 viviendas protegidas con la colaboración y participación del Ministerio de Vivienda. Para ello, se calcula que el proyecto de demolición sea entregado en septiembre a Casa47, la entidad estatal encargada de desarrollar la operación y a la que el Ministerio del Interior -propietario del inmueble- deberá formalizar la cesión.

Una vez que Casa47 cuente con el proyecto de demolición y el edificion, «podrá lanzar el concurso para la ejecución material del derribo y solicitar la correspondiente licencia de demolición al Ayuntamiento de San Sebastián», según explicó el consejero de Vivienda, Denis Itxaso.

La idea es proceder al derribo de la histórica cárcel durante el primer semestre de 2027. La operación para el adiós de Martutene está presupuestada en 4 millones de euros.