Entrevista ‘transparente como el vidrio’ a Fernando Valladares
Al científico Fernando Valladares (Madrid, 1965) la vida le iluminó en el lugar más inesperado: la cama de un hospital. Fue tras el diagnóstico de un linfoma grave cuando este doctor en Biología, profesor de investigación del CSIC en el Museo Nacional de Ciencias Naturales y uno de los divulgadores ambientales más reconocidos de España, comprendió, con una mezcla de angustia y lucidez, la íntima relación que existe entre la salud humana y la salud del planeta. “Morirse me di cuenta que era muy fácil, solo hay que estar vivo”, recuerda con fría claridad en esta vídeo-entrevista, nuestra segunda entrega, tras Elvira Lindo de la serie ‘Entrevistas Transparentes como el Vidrio’ de la sección ‘El Asombrario Recicla’.
Detectó que, además del azúcar o el sedentarismo, nuestra esperanza de vida se ve seriamente amenazada por factores ambientales invisibles pero demoledores: la calidad del aire y del agua, la crisis climática, la degradación ecológica. “Lo vi casi desde la cama del hospital, como diciendo: esto hay que contarlo”, confiesa.
Desde entonces, su impulso por comunicar se intensificó hasta límites que rozan la hiperactividad. Lo hace con rigor y pasión, convencido de que compartir conocimiento es la mejor medicina. A través de conferencias, medios de comunicación, redes sociales y su canal de YouTube La salud de la humanidad, busca acercar la ciencia al gran público con un lenguaje claro, riguroso y comprometido. Su estilo directo y su mensaje integrador –que une ciencia, ética y sociedad– lo han convertido en un referente del activismo ambiental bien informado.
Valladares no se muerde la lengua: admite que ha recibido (y rechazado) ofertas económicas para apoyar el greenwashing de algunas grandes empresas y denuncia una sociedad donde “todo vale dinero”. También que ha pasado miedo al recibir graves amenazas de muerte por parte de los negacionistas. A pesar de todo, no pierde la fe en nuestra capacidad para lograr el cambio. “El ser humano puede hacer muchas cosas, pero necesita motivación. Y aún no hemos dado con la tecla”.
Lo hemos entrevistado en el Jardín del Retiro de Madrid, en una mañana del cambio de la primavera al verano, con un florido árbol del amor a nuestras espaldas que certifica simbólicamente la esperanza en el futuro. Porque en la naturaleza está la tecla… y la salud de la Humanidad.