Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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KUBRICK. LA CARA OCULTA DE LA LUNA.

Por Jon Kepa Ibarra Erkoreka.

En el año de 1968, se creó una estructura fílmica que ha dejado marca a lo largo de los tiempos, y que lleva la firma incólume y única de Stanley Kubrick.

”2001: Odisea del espacio”, no solo implantó escuela y registro-cero en el cine ulterior de la ciencia ficción, sino que introdujo una variante contemporánea de lo que era la condición humana, y los designios de una sociedad virtual, carente de orientación molecular.

El viaje a través del espacio, una cultura enterrada en la luna hacía más de cuatro millones de años, ese viaje posterior a Júpiter (¡1968!) y, sobre todo, la presencia imperial de la máquina, primero a expensas del ser humano, y al final, libre y soberana, cuando decide escapar de esa misma humanidad, aniquiladora y destructiva, habla con suficiencia visionaria de los argumentos adelantados que poseía Kubrick. Tuvo un impacto racional y emocional entre los cinéfilos, y no tan cinéfilos, al momento crucial que vivía un planeta que escondía sus reivindicaciones bajo adoquines de color parisino.

HAL-SERIE 9000 es la máquina obediente, pero también rebelde y desconfiada, que se niega a cumplir órdenes y que, en un punto de extinción casi vital, todavía tiene tiempo para recordar a su amada “Daisy”.

-Daisy, Daisy, dame respuesta, que estoy loco a causa de tu amor. No será una boda elegante, no puedo pagar un carruaje, pero estarás preciosa en el sillín de una bicicleta para dos.

Postdata de la película: Júpiter y más allá de lo vacuo.

La actualización intelectual de un argumentario transgresor supuso, y supone, volver a calificar la evolución de nuestra sociedad en términos donde muchas veces la contradicción sigue la estela imperecedera de una historia siempre paradójica, y hasta chocante, sin saber hacia dónde caminamos y, aludiendo a Kubrick, en qué parámetros se ubicará nuestra próxima estación vital. No es solo un alegato prosaico de la capacidad visionaria de un Kubrick absolutamente genial en su parcela cinematográfica, sino de la cuenta existencial de una sociedad que caminaba, y camina, al encuentro de unos idus donde la luna continúa escondiendo su parte oscura. Kubrick, visionario.

Jon Kepa Ibarra Erkoreka