De las calles de Minneapolis en los Estados Desunidos,
A las lenguas divisas de las Ayuso con sus fruta puta.
De las mercenarios que ejecutan hielo de sangre e ICE,
A los desahuciados por la condena de los patriotas Vox, JONS y sus peperos.
De las agresividades, mentiras e inculturas chulescas de los Feijoos universales,
A los embarrados cuatro mil millones de los Trump, dólares y sus secuaces.
De las residencias ensordecidas por los gritos de desespero rogando médicos, hospitales y medicinas,
A las sucias mascarillas de enriquecidos hermanos, novios, colegas y societes.
De los corruptos incansables desde la muerte de los enloquecidos dictadores,
A los de tierras planas y negadores de cambios en nubes, vientos, lluvias y soles.
De los Ilhan Omar, poetas, enfermeros amenazados y muertos de todos los países,
A los neoliberales, utracapitalistas, tecnofeudales sin límites ni humanidades.
Calles, callejones, insultos siseantes.
Nazis, fachas,
deshumanos en carcundias sin frontera.
Vomitad vuestras ruines violaciones.
De las callejas destruidas de las Gazas y campos desconcentrados por el planeta,
A los plásticos que igual cubren hermanos refugiados que frutas envenenantes.
De los convertidos en estantiguas en todos y cada uno de los Sudanes tan lejanos,
A los de Irán y sus muertos, y los presos del tronado anciano de los Estados ya Divididos.
De los caminantes alma agostada de las áfricas universales,
A los creadores sin corazón de sus éxodos, guerras y desolaciones.
De los Netanyahus asesinos, delincuentes sembradores de odios y ambiciones,
A los Zelenski y Putins piezas desatinadas de OTANS y mercados.
De los tangos sin ritmo ni vidas de los Mileis de los sures imposibles,
A los que pintan de suciedad en los nortes de las Groenlandia ambicionadas.
De los que enriquecen amasando las ventas de lo ajeno,
A las despedidas de universidades, colegios, hospitales y viviendas de los pueblos.
Calles, callejones, insultos siseantes.
Nazis, fachas,
deshumanos en carcundias sin frontera.
Vomitad vuestras ruines violaciones.
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De los impases y trampantojos de negados y negadores de la historia y sus historias,
A los jueces envilecidos por la diabólica destrucción de lo justo y sus democracias.
De de los que se asocian y empecinan para socavar la paz en el convivir,
A los violadores de mujeres, niños, ideas, género y verdades sin fisuras.
De las ventanas y calzoncillos exhibidores de banderotas empapadas en sangre,
A los fluidos que chorrean y que esos trapos no ocultan.
De las patrañas sobre muertes, fusilados, torturas y dementes heroicidades,
A los desparecidos, vejados y sus familias aún sin descanso, consuelos, ni justicias.
De los funcionarios y trabajadores acosados por jefes de mafias deleznables,
A los políticos, coordinadores, asesores de pelajes inciertos consentidores.
De los que cacarean sobre mujeres perfecta esposa y maricas a desintegrar de los planetas,
A los que gritan la mentira desde sus estandartes de machotes nación y desatinos.
Calles, callejones, insultos siseantes.
Nazis, fachas,
deshumanos en carcundias sin frontera.
Vomitad vuestras ruines violaciones.
De las religiones que insultan hasta a su propio dios y mandamientos,
A los que besan niños y mujeres sin permiso, imponen credos y queman diferencias.
De los que coquetean moviendo y colocando traseros entre políticas, religiones, jueces y dinero,
A los reyes que viven con cuento del cuento famoso de un defraudador cascoporrero.
De los que mienten hasta de la propia vida que pierden en cada mamporrero,
A los Buekeles, Asfuras, Arévalos que inyectan cárceles, represiones y guerras en los pueblos.
De los alcaldes, alcaladines, consejeros y consejerones vividores de morro y jetedades,
A quienes vampirizan su salario del mismo pueblo al que insultan y escupen populacho.
De los medio hermanos del Zeus de los facilitadores de robos legales y democracias dictatoriales,
A los comisionistas de mascarillas plegadores rodillas ante matadores de osos y borracheras sin fronteras.
De los que pagadores de putas, niñas, niños con las sobras de comisiones por obras troceadas,
A los que insultan la inteligencia y les apoyan sin fisuras en tertulias, artículos, crónicas e invenciones.
Calles, callejones, insultos siseantes.
Nazis, fachas,
deshumanos en carcundias sin frontera.
Vomitad vuestras ruines violaciones.
De los que permiten desde las ineptitudes doscientos treinta muertos valencianos,
A los que masacran sesenta y siete mil vidas en el medio de un Oriente en nuestro medio.
De los que vilipendian a siete mil doscientos noventa y un mil ancianos y sus familias,
A los que las cifras solo dibujos sin sentido que no ensombrecen los beneficios de sus impuestos escaqueados.
De los que luchan con silbatos, máscaras tres eme y llenan coches con pegatinas mexicanas,
A los que secuestran niños, deportan, disfrutan con el bocajarro de sus tiros.
De los tres millones de niños que la palabra alimento se hunde el mundo de la ceguera,
A los que creen bendición de los mercados, cincuenta millones de esclavos, cincuenta seis guerras con noventa y dos países en el juego.
De los que ven ciencia ficción en la libertad, estar seguros, derecho a la salud y escuela,
A las mujeres esclavas, a las niñas con eme ge efe, bajo el pisotón de ayatolas, talibanes y sementales desbocados.
De los infectadores y quemantes de campos y cultivos sembrados de venenos abonos fertilizantes,
A los que ajustician sin justicia en cualquier Mineapolis a madres árboles de selvas abrasadas y despachan padres en mares de calles ensuciadas.
Calles, callejones, insultos siseantes.
Nazis, fachas,
deshumanos en carcundias sin frontera.
Vomitad vuestras ruines violaciones.
Juan Peláez Gómez