Hoy estando aquí les pregunto
¿Para qué estamos aquí, aun en medio del caos,
si no es para hablar por aquellas que callaron?
¿Para qué? sino para reclamar
lo que por tanto tiempo fue coartado:
Rosas cortadas, violetas pisoteadas,
vidas usadas y después tiradas.Hoy estando aquí les invito
a abrir las puertas de nuestros corazones
y dejar que la brisa fresca entre,
limpiando, sanando viejas heridas.
Seremos soporte, pilar, piedra angular
donde se sostendrán, renacidas,
las que aún se esconden por miedo
para que poco a poco saquen su voz..Levanta la voz hermana,
que renazcan los lirios y las rosas.
Avancemos todas juntas,
unidas con firmeza, cual nudo marinero.
Alcemos la voz hermana.Extendámonos cual Correhuela Silvestre
llenando las calles y las plazas
con nuestros pétalos violetas,
trepando muros si no podemos derribarlos.No pararemos, resurgiremos una y mil veces.
Porque somos como la Siempre Viva
de nuestros volcanes
con sus moradas flores sobreviviendo
al amparo del chaboco,
en escarpadas rocas o azotadas por el viento.Mostremos nuestra voz, hagámonos oír,
María del Mar Dávila y Mercedes Minguela
¡avancemos!