Somos todas y ninguna la que abandona
no existen esas mujeres que al desabrigo
de un mal aire renuncian,
dando todo ese amor brío, cariño y apego
que inunda su cuerpo.
Disfrutonas del dar sin que nadie les vaya
demandando nada, generosas
sabedoras de que todo lo que tenemos por dar
nunca es bastante ansiamos multiplicarlo.
Cauces inundadas de buenas intenciones,
desbordando los hechos,
derramando acciones, voluntades a manos llenas
generosas, derrochadoras de cuanto tenemos
e intuimos necesario vamos más allá de lo preciso.
Somos todas y ninguna abandona.
Lola Delgado