Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

OTRA REALIDAD DE LAS PENSIONES DE JUBILACIÓN

Por Consuelo Elosua.

Llevo unos meses acompañando a una amiga que se iba a jubilar el 27 de julio de 2023.

Como lo sucedido es increíble, propongo a los compañeros periodistas que pudieran estar interesados en este asunto y desearan confirmarlo que, “Off The Record” les facilitaré la documentación pertinente al caso. Todo ello para la salvaguarda de la identidad de esta sufrida mujer de 66 años y pico.

Una vez acabadas las fiestas navideñas a principios de enero de 2023, llamémosla Ana, nombre ficticio, intentó ponerse en contacto telefónicamente y vía internet con la Seguridad Social. A razón de ocho o nueve intentos semanales. Todos resultaron infructuosos.

Tanto es así que, le propuse que comentará con alguno de sus hijos, por si estaba haciendo algo inadecuado por internet. Se enfadó conmigo, con razón. Llevaba más de tres años ejerciendo un puesto de mucha responsabilidad en una pequeña empresa. Además de llamarme pesada e insistente, lo hizo. Uno de sus hijos y yo estuvimos presentes. Resultado: nada.

Le dije que se personará en la Gran Vía de Bilbao, sede de la Seguridad Social, porque había leído y comentado con otros amigos recién jubilados “que si eras mayor de 65 años te atendían de inmediato, o te daban cita presencial a uno, o tres días de haberla solicitado.

Me contestó: vale a ver, porque yo ya he ido y nada de nada, con una condición, vienes conmigo y si fuera como te digo, pagas tú el desayuno. Acepté gustosa y le repetí hasta la saciedad que le iba a salir muy caro porque yo desayuno “de cuchillo y tenedor”.

Allí que fuimos era mayo. Había unas diez personas interrogando al guarda, la mayoría de ellos bastante enfadados, ofendidos y no precisamente, jóvenes. Nos acercamos al guarda y le enseñó su DNI, diciéndole como podrá comprobar tengo más de 25 años. El guarda le contestó: ¿Y?. A lo que ella respondió: Es que me jubilo este año y necesito consultar cómo debo hacerlo y en qué condiciones. La respuesta del guarda: No, no puede pasar, llame al número de teléfono que hemos puesto nuevo ahí – señalando a la pared -. ¡Oiga que llevo llamando y por internet más de cuatro meses y no se pone nadie a pesar de llevar minutos oyendo frases y musiquita. Tampoco por internet que siempre da error!.

Llame a ese número, tendrá que hacer tres llamadas y a la cuarta le cogerán y podrá concertar cita dónde le corresponda.

El desayuno, y el “mal café” mutuo, lo pague yo. Le dieron cita para el 21 de julio, recuerden que se jubilaba el día 27 y que llevaba desde principios de enero intentando conseguir la cita.

El 21 de julio, llegamos diez minutos antes a la cita. A pesar de estar cuatro funcionarias sin estar atendiendo a nadie y no haber, excepto nosotras, nadie esperando, nos atendieron veinte minutos después.

La persona que nos atendió fue amable, le pidió todos los datos, y mi amiga le solicitó que le valorase si le merecía la pena toda su vida laboral (tiene treinta y seis años y nueve meses cotizados, y tres hijos). O sí, por el contrario, fuera mejor, los últimos veinticinco años (ahí tiene un hueco de siete años sin cotizar. Era autónoma y tuvo que cerrar su oficina. Pero los últimos tres años y casi cuatro con una buena cotización).

Estuvo casi cuarenta minutos viendo y tecleando el ordenador, para acabar diciéndole a mi amiga que le correspondía una pensión de 493,00 € en catorce pagas. Nos miramos mi amiga y yo sin dar crédito a lo que estábamos escuchando.

Le solicitamos que, por favor hiciera el cómputo con toda su Vida Laboral. Había tenido que dejar un buen trabajo por una enfermedad grave de uno de sus hijos. La respuesta fue que eso no computaba.

Se puso otra vez al ordenador, durante bastante tiempo, y nos dijo: “El sistema no va, como has trabajado en varios sitios en el sistema general, cobró el paro y como autónoma, pues no está preparado y se vuelve loco sin dar opciones”.

En agosto comenzó a cobrar sus 493,00. ¿Puede alguien vivir con esa pensión?; ¿le solucionará algo el que le suban un 5% o un 10%?.

Ha trabajado toda su vida desde los 17 años. Estudió su carrera trabajando. Ha criado tres hijos estupendos, pagado sus estudios y carreras; sus deportes y demás. Es divorciada, le ha tocado la parte dura de la vida y ha tirado para delante ella sola, sin ayuda de nadie.

¿Es esto justo?. Hay muchas personas como ella que, ahora cobra 586,xx € en catorce pagas. Por cada hijo se cobra algo más de 35 € . ¿Alguien puede vivir dignamente con esta cantidad?.

Basta de hablar, escribir sobre las pensiones máximas, o sobre la media de las pensiones. Hay que dar a conocer esa otra realidad ínfima.

Conozco a varios pensionistas, amigos o conocidos que, sí cobran lo máximo o cifras cercanas a ello. Pero es igual de cierto muchos casos como el de Ana.

Consuelo Elosua Díaz

Periodista Colegiada