Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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Periodismo, brecha de género y conciliación

Por Ainara Larrondo Ureta y Simón Peña Fernández, Grupo de Investigación Gureiker / Departamento de Periodismo UPV/EHU

A pesar del avance que ha experimentado la presencia de las mujeres en las redacciones de los medios de comunicación, la profesión periodística no escapa a la brecha de género. Así se corrobora en el estudio conjunto de la UPV/EHU y el Colegio Vasco de Periodistas publicado a finales de 2021, en el que se ha realizado una encuesta a 522 profesionales de medios de comunicación con sede en la Comunidad Autónoma Vasca (Pérez Dasilva, et al. 2021). A pesar de que los resultados muestran un número creciente de mujeres en la profesión, en especial entre los profesionales más jóvenes, los datos también reflejan la pervivencia de una brecha salarial y una menor presencia de mujeres en los puestos de responsabilidad.

Aunque la brecha de género se vaya reduciendo poco a poco y no sin dificultades (De Miguel et al., 2019), la lentitud en la incorporación de las mujeres en situación de plena igualdad ha llevado a calificar su presencia en las redacciones como un proceso de “pseudofeminización” (Soriano, Cantón y Díez, 2005); de hecho, aún hoy sigue vigente la paradoja –al igual que durante las últimas cuatro décadas– de la coexistencia de aulas feminizadas en los estudios universitarios de Periodismo y de redacciones masculinizadas (Rivero et al., 2015).  

Este cambio en apariencia real, pero en realidad no tan profundo, tiene como puntos calientes según la FAPE (2021) –además de la ya mencionada brecha salarial y la dificultad para acceder a los puestos de responsabilidad– el acoso laboral y online, y la conciliación entre la vida laboral y familiar. Entre muchas otras cuestiones, las mujeres abandonan en mayor proporción la profesión o trabajan en temáticas consideradas periféricas. Esta situación no exclusiva de Euskadi o España, sino que también queda de manifiesto en el Informe sobre la igualdad de género en los medios de comunicación en la Unión Europea (Šojdrová, 2018).

En el ámbito del periodismo, hablar de conciliación o de políticas para permitir el desarrollo profesional en igualdad de condiciones entre hombres y mujeres supone ir más allá de meras políticas de armonización de la vida laboral y familiar que faciliten el correcto desarrollo o, en su caso, la progresión profesional de las mujeres. De manera pionera, en el año 2008, trabajadores de la agencia Servimedia consensuaban un manifiesto en favor de la conciliación familiar y laboral en los medios de comunicación a partir de diferentes medidas vinculadas a la organización de la agenda informativa. Entre otras, se solicitaba la no convocatoria de ruedas de prensa vespertinas para fomentar horarios “más razonables” y compatibles con el desarrollo de la vida personal y profesional de los periodistas.

En la misma línea, casi una década más tarde, en enero de 2016 la Asociación de la Prensa de Cádiz lanzaba la campaña “La prensa concilia” con el objetivo de recordar que los profesionales tienen derecho a adaptar la duración y distribución de la jornada y, en consecuencia, alentaba a administraciones y empresarios a utilizar la jornada continua, el horario flexible y el teletrabajo (APC, 2016). Sin duda, también pueden encontrarse ejemplos de buenas prácticas de conciliación en Periodismo, como el derecho de las redactoras madres a reducir sus jornadas en algunos medios de comunicación, medidas que han pasado de recibirse con recelo a ser vistas favorablemente (Trillo, 2016).

De forma más reciente, en noviembre de 2019, el encuentro “Igualdad en el Periodismo”, organizado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la International Women’s Media Foundation (IWMF), también señalaba que el techo de cristal en periodismo encuentra algunas de sus causas más determinantes en la falta de conciliación efectiva, por las dificultades que acarrea su puesta en marcha en el día a día de las redacciones.

Tampoco puede obviarse como elemento condicionante de la dificultad de la conciliación en la profesión periodística la existencia de una identidad profesional en la que el trabajo ocupa un lugar central, lo que alimenta de forma permanente el conflicto entre las necesidades laborales y personales (Papí, 2016). En el periodismo, la vocación se visibiliza como una virtud esencial, lo que provoca que la dedicación se entienda como un indicador de profesionalidad, lo que refuerza la estereotipada figura –inmortalizada muchas veces por el cine–  del profesional con dificultades para distinguir entre su vida laboral y personal.

Así pues, las medidas favorecedoras de la conciliación –como por ejemplo la reducción de la carga horaria– no solo encuentran dificultades administrativas o legales, sino que entran en conflicto con la propia percepción que los profesionales tienen de sí mismos, lo que es a su vez la extensión de una cultura masculina ampliamente establecida en los medios.

Y es aquí donde, más allá de la incuestionable brecha de género que muestran los datos objetivos, se abre una nueva brecha, que es la diferente percepción que hombres y mujeres tienen sobre estos problemas. Así, los profesionales de los medios de comunicación vascos, hombres y mujeres por igual, tienen un elevado nivel de satisfacción con su trabajo, cercano al 90%. También es compartida la percepción, algo mayoritaria (52%), de que el trabajo en los medios de comunicación dificulta la conciliación, ya sea el cuidado de hijos menores, el cuidado de personas dependientes, las tareas del hogar, o ser padre o madre. Sin embargo, el 40,5% de las mujeres, considera que el género influye en cuestiones relativas a la flexibilidad en el trabajo, como la posibilidad de elegir horario de horario, frente a un 26,4% de los hombres (Peña et al., 2022). O, dicho en otras palabras, a pesar de que la satisfacción laboral es muy similar y también la percepción sobre las dificultades de la conciliación en la profesión, las mujeres encuentran más resistencias efectivas para materializar las medidas que favorecen el equilibrio entre su vida personal y profesional.

Este diagnóstico por parte de las propias profesionales de los medios también se refleja en la reciente encuesta realizada a 48 mujeres periodistas de todo el mundo (Larrondo, 2021). En ella, el 51,5% de las encuestadas opina que el género tiene una “fuerte” influencia en las posibilidades de promoción, y considera que la brecha de género se refleja también en el trabajo que se les asigna (45,5%) o en su salario (44,4%). A este respecto, resulta particularmente significativo que los tres elementos más discriminatorios a juicio de las mujeres periodistas sean, a su vez, también los tres elementos que más valoran estas mujeres a la hora de buscar un empleo (Figura 1).

Figura 1. “Ser mujer periodista influye en…”

Fuente: Elaboración propia

Sobre el caso específico de la conciliación, cuatro de cada cinco de las mujeres encuestadas cree que la maternidad puede afectar a las posibilidades de promoción profesional, mientras que el 52,6% considera que las labores de conciliación están muy desequilibradas entre hombres y mujeres (Figura 2).

Figura 2. “Sobre el trabajo de las mujeres periodistas, ¿está usted de acuerdo con esta afirmación?”

Fuente: Elaboración propia

Entre las características laborales que más les dificultan el equilibrio entre la vida personal y la laboral, las mujeres encuestadas mencionan, por este orden, los horarios -ya sean los turnos de trabajo, los fines de semana o la flexibilidad- (53,6%), la carga de trabajo (48,1%), el tipo de jornada laboral –continua o partida- (42,9%) y el nivel de responsabilidad en el medio (40,7%).

Por último, las mujeres periodistas apuntan a las dificultades de acceder a medidas de conciliación, entre las que las más difíciles de lograr son la reducción de la jornada laboral (50%), las licencias no retribuidas para el cuidado (32%), la solicitud de horas libres para resolver cuestiones personales (29,6%) y la solicitud de días libres no retribuidos (19,2%).

La situación, obviamente, difiere en función de múltiples factores, como el tipo de medio para el que se trabaja, su tamaño o si el trabajo es autónomo o por cuenta ajena. Por ello, a partir de cada una de las realidades específicas, la conciliación requiere de trajes a medida que adapten las medidas de conciliación generales a cada trabajador, concediendo a los profesionales de los medios una mayor autonomía en el manejo de su tiempo de trabajo y productividad, lo que algunos autores sitúan en un marco de deconstrucción de la organización temporal de las redacciones de medios.

Estos cambios también requieren una transformación de la cultura empresarial y laboral, e incluso la construcción de imágenes o estereotipos diferentes a los de la indisoluble equiparación de la profesionalidad a la dedicación plena que alimentan constantemente el conflicto entre la vida laboral y personal de los trabajadores de los medios de comunicación.

* Todas las alusiones a profesionales, periodistas, responsables, etc. Incluidas en este artículo hacen referencia, indistintamente, a hombres y a mujeres.

Referencias

APC (Asociación de la Prensa de Cádiz) (2016). “La APC lanza una campaña para fomentar la conciliación familiar de los periodistas”. Disponible en: https://www.prensacadiz.org/periodismo-conciliacion-familiar/

De Miguel, Roberto, Parratt, Sonia y Berganza, Rosa. (2019). “Las percepciones de las mujeres periodistas sobre su trabajo. La variable género en la cultura profesional”. Revista Latina de Comunicación Social, núm. 74, pp. 1818-1833. https://www.revistalatinacs.org/074paper/1412/RLCSpaper1412.pdf

Larrondo, Ainara (2021). Encuesta sobre conciliación a mujeres periodistas. [En edición].

Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) (2019). Igualdad de género. Disponible en: https://fape.es/igualdad-de-genero/

Papí Galvez, Natalia (2007). “¿Maternidad y periodismo? La conciliación de la vida familiar y laboral en la prensa diaria valenciana”. En: Luis Álvarez Pousa, Ana Belén Puñal Rama y Joám Evans Pim (Eds.), Comunicación e xénero (pp. 391-413). Santiago de Compostela: Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia. http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/22663

Peña-Fernández, Simón et al. (2022). “The Gender Gap in Journalism. Characteristics and perception”. Área abierta, vol. 22, núm. 2. https://zenodo.org/record/6378035

Pérez-Dasilva, Jesús Ángel et al. (2021). Perfiles digitales de los periodistas vascos y diálogo con las audiencias. Bilbao: UPV/EHU. https://web-argitalpena.adm.ehu.es/listaproductos.asp?IdProducts=USM00213410

Rivero, Diana, Meso, Koldobika y Peña, Simón (2015). “La feminización de los estudios de Periodismo”. Revista Latina de Comunicación Social, núm. 70, pp. 566-583. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5252333.pdf

Šojdrová, Michaela (2018). Informe sobre igualdad de género en los medios de comunicación en la Unión Europea. Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género. Bruselas: Parlamento Europeo.  https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2018-0031_ES.html

Soriano, Jaume; Cantón, María José; Díez, Mercè (2005). “La pseudofeminización de la profesión periodística en España”. ZER, vol. 10, núm. 19. https://doi.org/10.1387/zer.3838

Trillo, Magdalena (2016). “Granada Hoy, la conciliación en periodismo (también) debe ser posible”. En Oller, Martín y Tornay, Mª Cruz (Eds.). Comunicación, periodismo y género. Una mirada desde Iberoamérica, 171-202. Madrid: Egregious. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5710332