Es el miedo el que noche tras noche te ha callado. Es el miedo el que ha silenciado tu voz. Es el miedo el que te ha quitado el valor para enfrentarte al monstruo, para gritarle por encima de su voz, para no sucumbir a los golpes, para que no haga daño a los que quieres.
No consientas, no permitas que nadie te maltrate, eres mujer la valentía está en tus genes. Él es el cobarde y la cobardía es el refugio de los canallas.
Aunque en tu cielo no haya azul, aunque no brillen las estrellas, alza tu voz y denuncia al maltratador.
En ti está la fuerza que tuvo Juana de Arco, las mujeres que murieron en la hoguera por saber más que los hombres de su época. En ti está la fuerza que tuvo Marie Curie. La que tuvo Rosalind Franklin descubridora de la estructura del ADN junto a dos colegas a los que dieron el premio Nobel de química y a ella no.
La condición femenina es suficiente para que desde niñas se abuse de ellas y en los países en los que los derechos humanos no sirven de nada sean invisibles.
Mariana Pineda, Victoria Kent, Clara Campoamor, María Lejárraga, Zenobia Camprubí y Margaret Keane a quién su marido robó la autoría de sus cuadros durante más de una década. Todas contigo gritaremos estamos aquí para vivir en voz alta.
Bilbao 22/1/2026
Milagros Fernández Tocino