Parafraseando a Noam Chomsky, nadie nos va a inculcar la verdad. La verdad de las cosas, de los hechos, la verdad de lo que subyace en todo cuanto sucede a nuestro alrededor, es algo que tenemos que descubrir por nosotros, por nosotras mismas.
Pero ¿cómo?
Pues con más, mejor e Información mas plural, con más cultura política y conocimiento, con más compromiso y co-responsabilidad, con menos egos y más defensa del interés general…
Con más periodismo autorregulado, organizado, más apreciado y protegido por parte de la ciudadanía y de nuestros dirigentes e instituciones; con menos superficialidad y ligereza en la sociedad, con más hambre de verdad, de ser libres… de permanecer despiertos y tener capacidad de decisión.
Como decía Ana Arent, «Vivimos tiempos oscuros en los que los peores han perdido el miedo y los mejores han perdido la esperanza».
A estos tiempos oscuros tenemos que hacerles frente no desde el lamento o critica de taska sino desde la acción, uniendo fuerzas, compartiendo causas y objetivos… sintiendo al otro, a los demás… esforzándonos para transformar el mundo, pero no echando balones fuera y que lo hagan otros, nos compete a todos, empezando por casa, por uno mismo, mejorándonos día a día, mejorando nuestra cotidianidad y haciendo la vida más fácil y agradable a los demás, a nuestro universo más cercano.
Con ese espíritu hemos trabajado estos cuatro años la Junta de la Asociación y el Colegio Vasco de Periodistas
Digo tiempos oscuros por la matanza de periodistas en todo el mundo, en muchos casos con sus familias. Hay servicios secretos y personas con mucho poder que no quieren testigos, les sobran periodistas que difundan y relaten sus abusos y tropelías…
Digo tiempos oscuros por el espectáculo lamentable y doloroso, para vergüenza de este siglo, al que estamos asistiendo con el imperdonable genocidio de Israel contra el pueblo palestino, matando periodistas e impidiendo su entrada en Gaza.
Tiempos oscuros por las hambrunas, la crisis climática, las guerras… demasiadas y, en muchos casos ya olvidadas.
Tiempos oscuros porque sufrimos un ejercicio incendiario de la política por parte de algunos.
Tiempos oscuros porque con ese panorama estamos huérfanos, sufrimos la ausencia de buenos estrategas que aporten luz, confianza, esperanza, que aporten paz…
Las estadísticas reflejan una sensación social de caos y ley de la selva propiciada por dirigentes internacionales mediocres, carentes de carisma, muy alejados de la realidad, emociones y necesidades del pueblo, sin capacidad para empatizar con él.
Para desgracia y preocupación de todos, en estos momentos el poder en el mundo está en manos de payasos, locos y desequilibrados, que utilizando el efecto multiplicador de las redes y plataformas digitales mienten con descaro, sin rubor sin importarles lo más mínimo que se descubran y queden en evidencia sus mentiras.
Campean a sus anchas, con total impunidad por las alfombras rojas del escenario mundial copando un protagonismo mediático obsceno, cruel que no merecen.
Pero no pasa nada, nos acabamos acostumbrando a todo… Eso es lo grave.
Por otra parte, están los trepidantes avances tecnológicos, que tanto nos cuesta asimilar, seguir de cerca… nos emborrachan, nos ayudan en algunos campos pero también nos crean inseguridad, confusión; son un caldo de cultivo para malintencionadas intenciones e intereses.
A este cambio de paradigma y de ciclo se suma la poderosa desinformación, los bulos, las mentiras, la crisis de las democracias…
La vida es difícil, antes o después siempre nos pone a prueba con viejos retos que se repiten y se repiten a lo largo de la Historia; retos aderezados ahora con un riesgo tremendo, mayor que nunca, de uniformidad, manipulación y eliminación de toda la riqueza y pluralidad cultural que aún hay en el mundo.
¿Cómo vamos a ser felices y a disfrutar del Bienestar que nos merecemos con este panorama?
En mi opinión, con valentía, atreviéndonos a mirar a la cara, frente a frente a la realidad, aunque sea dura, aunque duela.
Para no naufragar y ahogarnos en el caos, hay que querer saber, hay que querer estar al día, informados, tenemos que empeñarnos en buscar, en la verdad, no podemos conformarnos con cualquier cosa. Eso nos degrada.
Para ayudarnos en ese camino, está el periodismo y los periodistas, la comunicación y los comunicadores.
Necesitamos profesionales que aúnen las habilidades tecnológicas innatas de las nuevas generaciones con la experiencia y el talento senior.
Necesitamos profesionales debidamente, académicamente formados, autorregulados, sujetos a una ética y Código Deontológico; profesionales que, si incurren en malas praxis o engaños, que algunos lo hacen, deben rendir cuentas jurídicamente y sufrir el descrédito y la denuncia pública de la profesión y del resto de la sociedad.
Porque a los medios y periodistas, a los comunicadores se nos debe exigir honestidad, transparencia, pluralidad, veracidad.
Somos garantía frente al desorden y la manipulación y eso, además de nosotros, lo tiene que interiorizar y tener muy claro el ciudadano de a pie… y también las instituciones.
El contexto asusta pero se le puede dar la vuelta, es ideal, toda una oportunidad para hacer las cosas bien, para que, quienes queremos construir un horizonte mejor, más justo e igualitario, nos tomemos más en serio unos a otros porque todos somos parte de la solución y mejora de este dolorido y perdido mundo.
La ciudadanía y las autoridades deberían tomarnos más en serio, tomarse más en serio el papel e importancia de una comunicación seria, fiable, contrastada, rigurosa.
Deberían ser los primeros en exigir y querer dotarse de un periodismo ejemplar, garantizar nuestro sitio en la sociedad, prestigiar nuestra profesión, poner más interés en que estemos debidamente representados en órganos consultivos en los que, a día de hoy, está toda la sociedad menos nosotros.
A no ser, claro, que por extrañas razones, alejadas del interés general, no interese tener un periodismo prestigiado, bien organizado, bien articulado.
Pese a quien pese, siempre habrá periodistas que se atrevan a mirar, a investigar, a llegar hasta el fondo de la cuestión para después contarlo, para informar.
Somos esenciales para una ciudadanía formada, informada, capaz de separar el grano de la paja; una ciudadanía activa, autónoma, madura, que no se conforme con las meras apariencias y que no deje de buscar e intentar lo que no está pero deberíamos tener.
El riesgo de retroceso en valores y derechos es tan evidente.
El periodismo, los periodistas, la comunicación y los comunicadores, no los charlatanes y quienes trabajan al dictado, somos una pieza fundamental para la verdad y la Democracia, ambas tan manoseadas, tan en peligro en el mundo actual.
En estos casi 4 años de la actual Junta Directiva de la Asociación y el Colegio Vasco de Periodistas hemos defendido la función social e importancia profesional del periodismo y los periodistas trabajando en red con el resto de la sociedad vasca, con ilusión y ganas de aportar nuestro granito de arena.
Ayudando, colaborando, acompañando, alentando proyectos que son necesarios para que el País Vasco, nuestro querido país, siga siendo referente de sociedad desarrollada en la que anida la calidad humana, industrial, empresarial, el progreso y buen funcionamiento.
Con los pies en la tierra, los brazos abiertos y las raíces muy claras y firmes, sabiendo quienes somos, donde estamos y dónde queremos llegar, hemos trabajado con ilusión y lealtad estos casi cuatro años y lo hemos hecho con orgullo de país,
Sumando fuerzas, ofreciendo nuestra colaboración y nuestro tiempo para trenzar complicidades y alianzas siempre atendiendo al interés colectivo, fortaleciendo los lazos comunitarios, que entendemos hay que reforzar y preservar.
Trabajamos estrechamente con las tres universidades (EHU, DEUSTO, MONDRAGON), con IHOBE, la Agencia Vasca de Gestión Ambiental, con otros colegios profesionales entendiendo que el rigor en el ejercicio de las profesiones, de todas las profesiones, genera confianza, es motor de desarrollo y garantía de organización y bienestar.
Es por ello que formamos parte del Kontseilu Gorena, el Consejo Vasco de Colegios Profesionales de Euskadi, algo que no existe en el resto del Estado y envidian fuera de nuestras fronteras…
Hemos firmado Convenios de Colaboración con organismos, asociaciones y colectivos grandes y pequeños, con los que compartimos el deseo de construir juntos.
Honramos la memoria de quienes han sido y son buenos periodistas y buenas personas, periodistas que han dejado y dejan la mejor de las estelas, la de la vocación, el compromiso, la entrega y la pasión por lo que hacen.
Esta Junta sitúa al Periodismo Vasco del lado del compromiso con la Libertad de Prensa, la libertad de Información y la lealtad y defensa de los Derechos Humanos.
Por eso denunciamos las recientes agresiones a periodistas, por eso denunciamos el acoso, detención y torturas a periodistas saharauis por parte del gobierno de Marruecos.
Por eso acabamos de presentar la candidatura de Reporteros sin Fronteras al premio Rene Cassin de Derechos Humanos del Gobierno Vasco. Porque RSF lleva 30 incansables años manteniendo viva esa llama de los Derechos Humanos velando, protegiendo, ayudando a periodistas de todo el mundo que, por hacer su trabajo están en peligro, que viven amenazados, con un alto riesgo para ellos y sus familias.
Somos activistas de la verdad, del rigor y los derechos humanos.
Somos un servicio público cuya aportación es generar una ciudadanía, capacitada, proactiva, con criterio.
Frente a todos los nubarrones que enturbian nuestro cielo está la luz que seamos capaces de irradiar nosotros a los demás, la luz que seamos capaces de contagiarnos. Y os aseguro que la capacidad del Periodismo de aportar claridad es inmensa.
Todos y cada uno de nosotros somos actores protagonistas, no secundarios sino protagonistas principales en el devenir de la Historia, en la búsqueda y puesta en marcha de soluciones. Elijamos bien, no permitamos que jueguen con nosotros y nos roben ese papel.
Rubricamos lo que defendía el escritor y periodista polaco Ryszard Kapuściński: para ser un buen profesional, de lo que sea, hay que ser una buena persona, una persona de fundamento, seria, no impasible, sino comprometida, una persona de fiar.
En eso estamos la actual Junta, ese es el terreno en el que queremos situar el Periodismo vasco, del que por cierto, podéis y debéis estar orgullosos/as.
Amaia Goikoetxea Marques
Decana del Colegio Vasco de Periodistas
Presidenta de la Asociación Vasca de Periodistas
Bakearen eta Egiaren aldeko Euskal Kazetaritza
Noam Chomsky parafraseatuz, inork ez digu egia irakatsiko. Gauzen egia, egitateena, gure inguruan gertatzen den guztiaren azpian dagoenaren egia, guk geuk deskubritu behar dugun zerbait da.
Baina nola?
Bada, gehiago, hobeto eta informazio pluralagoarekin, kultura politiko eta ezagutza gehiagorekin, konpromiso eta baterako erantzukizun handiagoarekin, egoskorkeria gutxiagorekin eta interes orokorraren defentsa handiagoarekin…
Kazetaritza autoarautua, antolatua, herritarren eta gure agintari eta erakundeen aldetik estimatuagoa eta babestuagoa; azalekotasun eta arintasun gutxiagorekin gizartean, egia-gose handiagoarekin, aske izatearekin… esna egotearekin eta erabakitzeko gaitasuna izatearekin.
Ana Arentek zioen bezala, «garai ilunak bizi ditugu, non txarrenek beldurra galdu duten eta onenek itxaropena galdu duten».
Garai ilun hauei aurre egin behar diegu, ez taska deitoratuz edo kritikatuz, baizik eta ekintzatik, indarrak batuz, kausak eta helburuak partekatuz… bestea, besteak… sentituz, mundua eraldatzeko ahaleginduz, baina ez baloiak kanpora botaz eta beste batzuek egin dezaten, guztioi dagokigu, etxetik hasita, norberarengandik, egunez egun hobetuz, gure egunerokotasuna hobetuz eta bizitza errazagoa eta atseginagoa eginez besteei, gure unibertso hurbilenari.
Espiritu horrekin lan egin dugu lau urte hauetan Elkartearen Batzarrak eta Kazetarien Euskal Elkargoak
Garai ilunak esaten ditut kazetariak mundu osoan hiltzeagatik, kasu askotan haien familiekin. Badira zerbitzu sekretuak eta botere handiko pertsonak, lekukorik nahi ez dutenak, kazetariak soberan dituztenak, beren gehiegikeriak eta estroperiak zabaldu eta kontatzen dituztenak…
Garai ilunak diot, mende honetako ikuskizun tamalgarri eta mingarriagatik, Israelek palestinar herriaren aurka egiten duen genozidio barkaezinarekin, kazetariak hilez eta Gazan sartzea eragotziz.
Garai ilunak goseteengatik, krisi klimatikoagatik, gerrengatik… gehiegi eta, kasu askotan, ahaztuta.
Garai ilunak, batzuen aldetik politikaren ariketa sutsua jasan genuelako.
Garai ilunak, egoera horrekin umezurtz gaudelako, argia, konfiantza, itxaropena, bakea ekarriko duten estrategia onik ez dugulako…
Estatistikek islatzen dute oihaneko kaos eta lege sentsazio soziala, nazioarteko agintari kaskar eta karismarik gabeek eragindakoa, errealitatetik, emozioetatik eta herriaren beharretatik oso urrun daudenak, harekin enpatizatzeko gaitasunik gabe.
Guztion zoritxarrerako eta kezkarako, une honetan munduko boterea pailazo, ero eta desorekatuen esku dago, eta sare eta plataforma digitalen efektu biderkatzailea erabiliz, lotsagabekeriaz, gorritasunik gabe, gezurrak agerian uzten dituzten pailazoen esku.
Nahi bezala ibiltzen dira, zigorgabetasun osoz, munduko eszenatokiko alfonbra gorrietan barrena, merezi ez duten protagonismo mediatiko lizun eta krudela bereganatuz.
Baina ez da ezer gertatzen, azkenean gauza guztietara ohitzen gara… Hori da larriena.
Bestalde, aurrerapen teknologiko ikaragarriak daude, asimilatzea, gertutik jarraitzea… hainbeste kostatzen zaizkigunak, mozkortu egiten gaituzte, alor batzuetan laguntzen digute, baina segurtasunik eza eta nahasmena ere sortzen digute; intentzio eta interes gaiztoetarako haztegi bat dira.
Paradigma eta ziklo aldaketa horri desinformazio indartsua, gezurrak, gezurrak, demokrazien krisia… gehitu behar zaizkio.
Bizitza zaila da, lehenago edo geroago beti probatzen gaitu Historian zehar errepikatzen eta errepikatzen diren erronka zaharrekin; erronka horiek gaur egun arrisku izugarriarekin hornitzen dira, inoiz baino handiagoa, uniformetasuna, manipulazioa eta munduan dagoen aberastasun eta aniztasun kultural guztia ezabatzeko.
Nola izango gara zoriontsu eta nola gozatuko dugu panorama honekin merezi dugun ongizateaz?
Nire ustez, ausardiaz, aurpegira begiratzera ausartuz, errealitateari aurrez aurre, gogorra izan arren, min egiten badu ere.
Ez hondoratzeko eta kaosean ez itotzeko, jakin nahi izan behar da, egunean egon nahi izan behar da, informatuta, bilatzen tematu behar dugu, egia esan, ezin gara edozerekin konformatu. Horrek degradatu egiten gaitu.
Bide horretan laguntzeko, kazetaritza eta kazetariak, komunikazioa eta komunikatzaileak daude.
Belaunaldi berrien sortzetiko trebetasun teknologikoak senior esperientziarekin eta talentuarekin batuko dituzten profesionalak behar ditugu.
Behar bezala prestatutako profesionalak behar ditugu, akademikoki autoerregulatuak, etika eta Kode Deontologikoaren mende daudenak; praxi edo engainu txarrak egiten dituzten profesionalak, batzuek hala egiten dutenak, juridikoki kontuak eman behar dituzte eta lanbidearen eta gizarteko gainerako kideen izen ona galdu eta salaketa publikoa egin behar dute.
Hedabideei eta kazetariei, komunikatzaileei zintzotasuna, gardentasuna, aniztasuna, egiazkotasuna eskatu behar zaigulako.
Gu bermea gara desordenaren eta manipulazioaren aurrean, eta hori, gutaz gain, barneratu eta oso argi eduki behar du herritarrak… eta baita erakundeek ere.
Testuinguruak izutu egiten du, baina buelta eman dakioke, ezin hobea da, gauzak ondo egiteko aukera paregabea, horizonte hobea, bidezkoagoa eta berdintasunezkoagoa eraiki nahi dugunok elkar serioago har dezagun, denok baikara mundu mindu eta galdu honen konponbidearen eta hobekuntzaren parte.
Herritarrek eta agintariek serioago hartu beharko gintuzkete, serioago hartu komunikazio serio, fidagarri, kontrastatu eta zorrotzaren garrantzia.
Lehenengoak izan beharko lukete kazetaritza eredugarria eskatzen eta ematen, gizartean gure lekua bermatzen, gure lanbideari prestigioa ematen, interes handiagoa jartzen kontsulta-organoetan behar bezala ordezkatuta egon gaitezen, gaur egun gizarte osoa bertan baitago, gu izan ezik.
Non eta, jakina, interes orokorretik urrun dauden arrazoi arraroengatik ez den interesatzen kazetaritza prestigiatua, ondo antolatua, ondo artikulatua izatea.
Hala eta guztiz ere, beti egongo dira kazetariak begiratzen, ikertzen, gaiaren muineraino iristen ausartzen direnak, gero kontatzeko, informatzeko.
Funtsezkoak gara herritar prestatuentzat, informatuentzat, alea eta lastoa bereizteko gai direnentzat; herritartasun aktiboa, autonomoa, heldua, itxura hutsekin bat ez datorrena eta ez dagoena bilatzeari eta saiatzeari uzten ez diona, baina izan beharko genukeena.
Balioetan eta eskubideetan atzera egiteko arriskua hain da nabarmena.
Kazetaritza, kazetariak, komunikazioa eta komunikatzaileak, ez berritsuak eta diktaketan lan egiten dutenak, funtsezko pieza gara egia eta demokraziarako, biak ere hain otzanak, gaur egungo munduan hain arriskuan daudenak.
Gaur egungo Euskal Kazetarien Elkartearen eta Elkargoaren Zuzendaritza Batzordearen ia 4 urte hauetan kazetaritzaren eta kazetarien funtzio soziala eta garrantzi profesionala defendatu ditugu, euskal gizartearekin sarean lan eginez, ilusioz eta gure ekarpena egiteko gogoz.
Euskal Herriak, gure herrialde maiteak, gizarte garatuaren erreferente izaten jarrai dezan beharrezkoak diren proiektuak bultzatuz, lagunduz, lagunduz, lagunduz eta bultzatuz, non giza kalitatea, industria, enpresa, aurrerabidea eta funtzionamendu ona habiatzen dituen.
Oinak lurrean, besoak zabalik eta sustraiak oso argi eta sendo ditugula, nor garen, non gauden eta nora iritsi nahi dugun jakinda, ilusioz eta leialtasunez lan egin dugu ia lau urte hauetan, eta herri harrotasunez,
Indarrak batuz, gure lankidetza eta denbora eskainiz konplizitateak eta aliantzak txirikordatzeko, betiere interes kolektiboari erantzunez, lotura komunitarioak indartuz, gure ustez horiek indartu eta zaindu behar baitira.
Estuki lan egiten dugu hiru unibertsitateekin (EHU, DEUSTU, MONDRAGON), IHOBErekin, Ingurumenaren Kudeaketarako Euskal Agentziarekin, beste elkargo profesional batzuekin, lanbide guztietan zorrotz jarduteak konfiantza sortzen duela, garapenerako motorra dela eta antolaketa eta ongizatea bermatzen dituela ulertuta.
Horregatik osatzen dugu Kontseilu Gorena, Euskadiko Profesionalen Elkargoen Euskal Kontseilua, Estatuko gainerako lekuetan ez dagoen zerbait eta gure mugetatik kanpo inbidiatzen dutena…
Lankidetza-hitzarmenak sinatu ditugu erakunde, elkarte eta kolektibo handi eta txikiekin, eta haiekin bat gatoz elkarrekin eraikitzeko nahiarekin.
Kazetari onak eta pertsona onak izan direnen eta direnen oroimena ohoratzen dut, hilarririk onena utzi duten eta uzten duten kazetariena, bokazioarena, konpromisoarena, ematearena eta egiten dutenarekiko pasioarena.
Batzorde honek Euskal Kazetaritza Prentsa Askatasunarekiko, Informazio Askatasunarekiko eta Giza Eskubideen leialtasun eta defentsarekiko konpromisoaren aldean kokatzen du.
Horregatik salatzen ditugu kazetariei azkenaldian egindako erasoak, horregatik salatzen dugu Marokoko gobernuak kazetari sahararrei egindako jazarpena, atxiloketa eta torturak.
Horregatik aurkeztu berri dugu Mugarik Gabeko Erreportarien hautagaitza Eusko Jaurlaritzaren Giza Eskubideen Rene Cassin sarirako. Izan ere, RSFk 30 urte daramatza Giza Eskubideen sugar hori bizirik mantentzen, mundu osoko kazetariak zaintzen, babesten eta laguntzen, beren lana egiteagatik arriskuan baitaude, mehatxupean bizi baitira, eta arrisku handia baitute haientzat eta haien familientzat.
Egiaren, zorroztasunaren eta giza eskubideen aktibistak gara.
Zerbitzu publiko bat gara, eta haren ekarpena herritar gaituak, proaktiboak eta irizpidedunak sortzea da.
Gure zerua lausotzen duten hodei guztien aurrean, guk besteei irradiatzeko gai garen argia dago, kutsatzeko gai garen argia. Eta ziurtatzen dizuet kazetaritzak argitasuna emateko duen gaitasuna izugarria dela.
Gutako bakoitza aktore protagonistak gara, ez bigarren mailakoak, baizik eta protagonista nagusiak Historiaren bilakaeran, konponbideak bilatu eta martxan jartzean. Ez utzi gurekin jolasten eta paper hori lapurtzen.
Ryszard Kapuque ciere idazle eta kazetari poloniarrak defendatzen zuena sinatu genuen: profesional ona izateko, edozer dela ere, pertsona ona izan behar da, pertsona sendoa, serioa, ez sorgorra, konprometitua baizik, fidatzekoa.
Horretan ari gara gaur egungo Batzordea, horretan kokatu nahi dugu euskal kazetaritza, eta horretaz harro egon zaitezkete eta egon behar duzue.
Amaia Goikoetxea Marques
Kazetarien Euskal Elkargoko dekanoa
Euskal Kazetarien Elkarteko presidentea