Asociación Vasca de periodistas - Colegio Vasco de periodistas

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Viktor Frankl, filósofo y psiquiatra, sobre el sentido de la vida: «Vive como si estuvieras viviendo una segunda vida y en la primera vida hubieras fallado»

Por Celia Pérez León

https://www.cuerpomente.com/psicologia/viktor-frank-filosofo-y-psiquiatra-vive-como-si-estuvieras-viviendo-segunda-vida-y-primera-vida-hubieras-fallado_18228

Si superas que ya te has equivocado en todo, ¿qué harías mañana? La idea de la segunda vida del psiquiatra Viktor Frankl puede convertirse en una poderosa arma para liberarnos de lo que nos limita.

¿Alguna vez has soñado con tener una segunda oportunidad? La capacidad de echar marcha atrás y hacer las cosas de forma diferente. Todos hemos soñado alguna vez con algo así. Pero, por desgracia, los viajes en el tiempo no existen. Al menos, no todavía.

Lo que sí podemos hacer es, como deja escrito Viktor Frankl, psiquiatra y sobreviviente de Auschwitz, vivir como si estuviéramos ya en esa segunda oportunidad. Porque así quizá podamos dejar atrás la culpa para abrazar lo único que puede impulsarnos: la responsabilidad.

No hay ensayo general

La tesis de Viktor Frankl en El hombre en busca de sentido es, en realidad, sencilla (aunque no por ello menos transformadora). El hombre siempre se orienta hacia el futuro, y por tanto, tener un sentido o propósito es lo único que puede mantenernos en movimiento cuando las cosas se complican.

Surge otra realidad latente en esta idea, y es que la responsabilidad es un motor cave en la vida de cualquier persona. Es por eso por lo que escribe en su célebre obra: “Vive como si estuvieras viviendo ya por segunda vez y como si la primera vez lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora”.

Frankl no nos estaba llamando a sentirnos culpables, sino a tomar conciencia de nuestras acciones desde un punto de vista revelador.

La libertad es interior

Quizá para profundizar más en la idea de Frankl debamos entender un poco más de su teoría principal, la logoterapia. Al contrario que Freud, que pensaba que la motivación primaria del ser humano era el placer, o de Adler, que lo achacaba todo al poder, para Frankl todo se trataba de la voluntad de sentido.

“Al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancias, para decidir su propio camino”, escribió también en su libro.

Por tanto, no somos libres de las circunstancias, sino libres de nuestra respuesta. Y es esta respuesta la que construye el sentido. Así, si vivimos como si fuera la segunda vez, conseguiremos vivir desde la responsabilidad anticipada. No para tomar siempre las decisiones correctas, sino para tomar aquellas de las que no vayamos a arrepentirnos.

La prueba de Nietzsche

De forma algo controvertida, podríamos unir la defensa de Frankl con la del nihilista Nietzsche. Y es que, por caminos completamente diferentes, ambos llegan a una solución similar. Vivir de manera que haya arrepentimiento.

En La gaya cienciaNietzsche propone al lector una prueba: “¿Y si un día o una noche se introdujera furtivamente en tu más solitaria soledad un demonio y te dijera: ‘Esta vida, tal como tú ahora la vives y las has vivido, tendrás que vivirla otra vez e innumerables veces más.’?”

La pregunta parece perniciosa, pero es reveladora. ¿Vivirías una y otra vez tu vida tal como es ahora misma? Si la respuesta es no, tienes algo que cambiar. Y ese algo es, precisamente, lo que Frankl nos presenta con su frase: vivir como si fuera tu segunda vez y ya te hubieras equivocado. Porque así, quizá, pierdas el miedo al fracaso y puedas abrazar la libertad.

El error como oportunidad

Esa es la clave de todo, al fin y al cabo, el error. La idea de que errar no tiene nada de malo. Que es más importante vivir sin arrepentimiento que con un historial impecable.

Para Frankl, la culpa (en medidas saludables), señala valores personales que han sido traicionados. Y el arrepentimiento es una posibilidad de crecimiento. Porque, aunque el pasado no pueda cambiarse, su significado sí. Y el futuro es siempre un lienzo en blanco dispuesto ante nuestros ojos. Los errores, por tanto, no son tumbas en nuestro camino, sino oportunidades para vivir con mayor coherencia. 

Empieza hoy tu segunda vida

No necesitas que el tiempo retroceda, solo necesitas decidir cómo vas a responder mañana. La “segunda vida de Frankl no es un milagro, es un cambio de mirada. Y eso sí está en tu mano, si sigues las enseñanzas de este fascinante psiquiatra y filósofo:

  • Pregúntate qué espera la vida de ti. Frankl nos proponía dejar de preguntarnos qué queremos que ocurra, para preguntarnos qué no está pidiendo la vida. El sentido, decía el psiquiatra, no es nada abstracto. Es una respuesta específica dada por la situación y el entorno.
  • Decide como si ya hubieras aprendido la lección. Antes de actuar, haz una pausa breve y piensa, si esta fuera tu segunda oportunidad, ¿harías algo distinto? O al estilo de Nietzsche, ¿estarías dispuesto a repetir una y otra vez esta decisión?
  • Diferencia culpa y responsabilidad. La culpa paraliza cuando se convierte en castigo. La responsabilidad, en cambio, invita a la acción. No se trata de reprocharte por el pasado, sino de usarlo como brújula para elegir mejor.
  • Elie tu actitud. No siempre podrás cambiar lo que sucede, pero sí puedes decidir cómo reaccionas. Y esa decisión, pequeña y silenciosa, es profundamente transformadora.